Perezoso 5: Jaime Sabines
Visitando el blog de Cris encontré un poema de Jaime Sabines y recordé que, siendo uno de mis poetas favoritos, no había posteado nada de él.
Vamos a remediarlo con este escrito que a mi me parece maravilloso. De Otro recuento de poemas, Espero curarme de ti, dedicado especialmente a MAPI con un beso muy grande.
"Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego.
Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: "qué calor hace", "dame agua", "¿sabes manejar?", "se hizo de noche"... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho "ya es tarde", y tú sabías que decía "te quiero".)
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas.
Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón."
Para quien quiera saber más, hay muchas páginas de Jaime Sabines pero a mi estas tres me parecen especialmente buenas.
Sabines, su sentir en un ¡click! por Deborah González
Jaime Sabines
Homenaje a Jaime Sabines
En otro orden de cosas, Roberto Arencibia es, probablemente, el más conocido blogger chileno. En un reciente post planteaba una reflexión que me llamó mucho la atención, me tomo la libertad de transcribirla:
"Si pudiéramos desnudarnos por dentro y todos pudieran ver quiénes realmente somos... ¿qué nos dirían?, o más bien ¿que pensarían?
Porque la mente, el corazón, el alma, o como quieras ponerle de nombre a tu interior es el único lugar donde somos nosotros mismos.
Y ahí está tu espacio, tu mundo, que sigue ahí. Y solo tú lo conoces. El lado B. El otro. Yo mismo.
Es como tu memoria, los frágiles momentos que forman los recuerdos, que a veces mezcla las fechas, las frases, los ojos, las manos, y te evoca una caricia olvidada, o un suceso terrible, perdido por ahí, que a veces aparecece. Solo tú dejas salir lo que quieras.
¿Se puede mostrar alguien completamente, como sólo lo hacemos a nosotros mismos?"










