Ustedes y nosotros
Ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial,
nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual.
Ustedes cuando aman
calculan interés
y cuando se desaman
calculan otra vez,
nosotros cuando amamos
es como renacer
y si nos desamamos
no la pasamos bien.
Ustedes cuando aman
son de otra magnitud
hay fotos chismes prensa
y el amor es un boom,
nosotros cuando amamos
es un amor común
tan simple y tan sabroso
como tener salud.
Ustedes cuando aman
consultan el reloj
porque el tiempo que pierden
vale medio millón,
nosotros cuando amamos
sin prisa y con fervor
gozamos y nos sale
barata la función.
Ustedes cuando aman
al analista van
él es quien dictamina
si lo hacen bien o mal,
nosotros cuando amamos
sin tanta cortedad
el subconsciente piola
se pone a disfrutar.
Ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial,
nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual.
Mario Benedetti
lunes, 28 de abril de 2008
Extraños frutos
Hay historias que te conmueven, que te producen una terrible sacudida en el alma, un revolcón inesperado y que además te persiguen durante días y días como queriéndose quedar contigo y pasar a formar parte de tus propios sentimientos. Hay historias que además tienen una banda sonora, una canción, que las hace todavía más persistentes y hay, en definitiva, canciones que son en si la propia historia. Strange fruit (Extraños frutos) es una de ellas.
Descubrí la canción y su historia en el maravilloso blog de JMiur, Vagabundia. Desde entonces no he podido olvidarla y a menudo vuelvo solamente por el placer de escuchar de nuevo a Billie Holiday.
No podría añadir nada mejor a tal y como explica JMiur la historia. Tan solo invitaros a descubrirla en sus propias palabras.
Como adelanto el video de Billie Holiday.
Y la traducción de la canción:
Los árboles del sur dan,
sangre en las hojas y sangre en las raíces,
cuerpos negros balanceándose en la brisa sureña,
extraños frutos colgando de los álamos.
Escena pastoral del gallardo sur,
los ojos salidos y la boca torcida,
aroma a magnólias, dulce y fresco,
el olor repentino de la carne quemada.
Aquí está el fruto para que los cuervos picoteen,
para que la lluvia lave, para que el viento sople,
para que el sol pudra, para que los árboles arrojen,
una extraña y amarga cosecha.
Hoy Barack Obama puede ser el próximo presidente de los Estados Unidos. En el camino que lo conduce a la Casa Blanca lo acompañan los 3446 negros americanos que fueron linchados entre 1882 y 1998. Strangefruit.org es un memorial en línea para perpetuar su recuerdo.
lunes, 3 de septiembre de 2007
Segunda Guerra Mundial, galeria de personajes
El dos de septiembre es la fecha que oficialmente conmemora el final de la Segunda Guerra Mundial. En estos días se recuerda y ensalza la memoria de militares y políticos que fueron protagonistas de la tragedia. Pero hubo muchos otros personajes que merecen el recuerdo. Estos son algunos de ellos.
El uno de agosto de 1941, en el campo de Auschwitz, el franciscano polaco Maksymilian Kolbe, con el número 16.670, se ofrece voluntario para sustituir a otro deportado, padre de familia, que el comandante adjunto del campo acaba de señalar como rehén tras la evasión de un prisionero. Kolbe entra, con otros nueve prisioneros totalmente desnudos, en un local de 3x3 metros sin luz. Durante catorce días, los alemanes no les dieron ni alimento ni agua. Al decimoquinto día, no quedaban más que tres supervivientes, entre ellos el padre Kolbe. Fueron asesinados.
Febrero de 1943. En Munich, un grupo de estudiantes anti-nazis dirigidos por Hans y Sophie Scholl, publican las cartas de la Rosa Blanca. Después de Stalingrado apelan a los oficiales alemanes a romper con Hitler. El 19 de febrero organizan una manifestación en Munich. Son denunciados, arrestados y torturados. Hans y Sophie Scholl mueren, decapitados con un hacha, el 22 de febrero. Hans tenía 25 años y su hermana Sophie, 22.
El 17 de mayo de 1944, en el campo de Ravensbrück. Milena Jesenská, de la resistencia checa, muere de agotamiento. Periodista y traductora, había traducido al checo a Apollinaire y Gorky. Fue amiga de Franz Kafka, quien un día les escribió: “tienes tanta vida y esa mirada tan profunda...”
El 13 de febrero de 1942, el escritor austriaco Stefan Zweig, exiliado en Brasil, se suicida. Acaba de leer en los periódicos que, en el barrio judío de Viena, las autoridades han ordenado que se corte el gas a causa del elevado número de suicidios.
Emigrado a Paris en 1933, el filoso alemán Walter Benjamin obtiene un visado para los EE. UU. Huye de Francia y es arrestado en la frontera española. Cuando se entera que Franco va a entregarlo a la Gestapo se suicida en la carcel durante la noche de 26 al 27 de septiembre de 1940.
La foto de este hombre simbolizó en el mundo entero la tristeza y la derrota de Francia. Fue el primer parisino fusilado por los alemanes. Se había negado a denunciar a sus compañeros, atrapados en una reyerta con soldados alemanes. Fue fusilado el 23 de diciembre de 1940, dos días antes de la Navidad. Tenía 28 años y se llamaba Jacques Bonsergent.
Neus Català Pallejà es la única superviviente catalana viva del campo de concentración de Ravensbrük. Nació en 1915 en un pueblecito del Priorato, Guiamets. Al inicio de la guerra civil se trasladó a Barcelona y se diplomó en enfermería en 1937. En 1939 cruzó la frontera con 180 niños, huérfanos de la colonia Negrín de Premià de Dalt que estaban a su cargo. Colaboró con la resistencia francesa centralizando en su casa la recepción de mensajes, armas y documentación., hasta que la delación del farmacéutico de Sarlat provocó su detención en 1943. Recluida y torturada en Limoges, en 1944 fue deportada a Ravensbrük. Actualmente preside la Amical de Ravensbrük. El 2006 fue elegida por votación popular Catalana del año, en un certamen que anualmente organizan diferentes medios de comunicación de Cataluña. Fue elegida por su trabajo en defensa de la memoria de las más de 92.000 mujeres asesinadas en Ravensbrück. El reconocimiento efectuado por votación popular indica que su trabajo no es en vano.![]()
Con excepción de los que corresponden a Neus Català que están extraídos de la Viquipèdia, los datos pertenecen al imprescindible documental de Frédéric Rossif, De Nuremberg à Nuremberg.
viernes, 25 de mayo de 2007
Barcelona y el software libre

Hay temas que prefiero no comentar. Que me resisto muy mucho a comentar. Unos pertenecen a aspectos íntimos de mi vida, otros, simplemente creo que hay quien lo hace mejor. Lo relacionado con la tecnología y la informática en general es uno de ellos. Pero hace tiempo que me muerdo la lengua con un tema y ya tengo ganar de sacarlo.
En cuestiones de informatica soy un usuario bastante normalito. Utilizo mi ordenador para escribir, navegar, gestionar mis fotos, mi música y lo que normalmente hace la mayoría de la gente. Ciertamente mi relación con la informática empezó hace muchos años, cuando dejaba a la familia sin televisor para poder utilizar mi añorado Spectrum. Desde entonces siempre he tenido a mano alguno de estos cachivaches. Del Spectrum pasé a ordenadores con DOS y después he utilizado todas las versiones de Windows, desde la 3.11 hasta la XP.
Hace tiempo me cansé de paranoias de seguridad, de cuelgues, me cansé de piratear programas... y decidí pasarme al software libre. Uso la distribución de Linux, Ubuntu y me siento plenamente satisfecho. Me permite hacer todo lo que hacía y he dejado atrás todas aquellas cosas que me molestaban de Windows. No soy ningún profeta. Me parece muy bien que cada cual utilice lo que le parezca mejor y que haga de su tiempo y dinero lo que le venga en gana.
Pero una cosa es la opción personal y otra muy distinta lo que hace la Administración con nuestro dinero. Me escandaliza lo que están pagando nuestras administraciones en concepto de licencias a una empresa privada cuando hay alternativas mucho más baratas e igual de satisfactorias. ¿Qué pensaríamos si nuestro ayuntamiento estuviera comprando centenares de autobuses a una determinada empresa cuando podría obtener los mismos a un 10% del precio total? Hablaríamos de corrupción, de estafa, pediríamos dimisiones y saldría en la portada de todos los diarios. Pues bien, esto es lo que está pasando en la mayoría de nuestros ayuntamientos y nadie dice nada. Se pagan centenares de millones en concepto de licencias a una única empresa y se obvia la alternativa del software libre.
En esta campaña electoral nuestros candidatos se han llenado la boca con la palabra talismán: Internet. La mayoría han prometido acceso wifi gratuito en nuestras ciudades, algunos hasta incluso se han paseado por Second Life, pero no he oído a nadie hablar de software libre.
Periódicamente el ayuntamiento de mi ciudad, Barcelona, se descuelga con el anuncio de migración a software libre. La última vez lo anunció en el 2004 el concejal de Ciudad del Conocimiento, Jaume Oliveras: "se trata de hacer esta migración de forma progresiva, para evitar cambios traumáticos y futuros problemas". Continuaba el concejal explicando que, “actualmente el sistema operativo que usa el Ayuntamiento es una versión antigua de Windows, Windows NT, al pensar en actualizarlo, en lugar de pasar a XP como ha hecho la Diputación, nos hemos planteado esta vía alternativa", afirmaron las mismas fuentes. La realidad es muy distinta, durante 2006 se ha completado la migración de los más de 8.000 ordenadores del ayuntamiento a XP. Y el pago de licencias a una empresa privada continua.
El cambio a software libre lo han hecho diferentes administraciones locales, desde el Ayuntamiento de Zaragoza, hasta el de Munich. Parlamentos, como el francés, sí hasta la bolsa de Nueva York se ha pasado al software libre. Pero aquí no, aquí continuamos pagando licencias. ¿hasta cuando?![]()
PS. Después de escribir mi diatriba personal, leo en VilaWeb que “el Ayuntamiento de Barcelona pagará 524.000 euros en concepto de licencias de Microsoft Office”. Y que la razón que esgrime el Instituto Municipal de Informática para no utilizar Open Office es que “se han producido seis millones de documentos con programario Microsoft lo que significa que si hubiera tan solo un 2% de errores al abrirlo con Open Office, los trabajadores tendrían que dedicar demasiadas horas a enmendarlos”. Fantástico, el 99% de los documentos producidos son terminales y nunca, nunca, se vuelven a abrir una vez realizados. Pero no importa al político que toma la decisión es fácil engañarlo, en cuestiones de informática se tragan todo lo que les dicen. Me da pena que sean los propios técnicos de informática, que tendrían que, por definición, ser el sector más innovador de la administración los que se hayan vuelto los más conservadores. Hoy estoy que muerdo.
domingo, 18 de marzo de 2007
Madrid tiene un problema: los 4.400

Los 4.400 es una conocida serie de televisión que describe las aventuras de un grupo de personas que, tras haber desaparecido, han regresado a la Tierra con unos poderes especiales que los conviertes en seres excepcionales y, en cierta medida, un peligro para el resto de seres humanos. Se estima que poco más de 4000 personas son las que comparten el poder político, económico y mediatico en España. Estos otros 4.400 desarrollan su actividad desde Madrid.
En todas nuestras actividades sociales siempre ha sido muy útil la figura del culpable universal. Ya sea en la escuela, el trabajo en incluso en la familia, tener a mano a alguien a quien echar la culpa de todo resulta extremadamente práctico. En España, nuestro culpable universal tiene un nombre: Madrid.
Para desgracia de los ciudadanos de Madrid, Madrid-el-concepto, lo engloba todo. Cuando los ciudadanos del resto de las Españas usamos el término, en la mayoría de las ocasiones nos referimos a los 4.400, pero para estos es mucho más fácil esconderse tras el nombre de la capital.
Los ciudadanos de Madrid son como el resto. Sufren los atascos, tienen dificultades con la hipoteca o con el acceso a la vivienda, padecen las obras interminables... Los 4.400 no. Viven en su mundo de papel cuche, papel salmón, BOE, parquet, moqueta y Mercedes. Casi 200 ciudadanos de Madrid murieron el 11-M. De los 4.400 no murió ninguno. Pero los 4.400 tienen secuestrado el nombre de Madrid.
Desafortunadamente Madrid no tiene historia. Los hechos históricos protagonizados por sus ciudadanos –el motín de Esquilache, el 2 de mayo...-, pasan a ser Historia de España. Porque los que secuestraron el nombre de Madrid, secuestran también el nombre de España.
Los que vivimos en la costa sabemos que el mar es un todo. Que una bolsa de plástico lanzada en Génova acabará ensuciando la playa de Barcelona. Madrid no tiene costa, pero se ha convertido en el rompeolas de todas las desgracias, histerias, gritos y mentiras que lanzadas desde cualquier parte acaban alimentando la furia de los 4.400.
Ya va siendo hora que denunciemos el secuestro y empecemos a pedir la libertad de Madrid. Por el bien de sus ciudadanos y también por el nuestro. Porque la paradoja de los 4.400 hace que el problema de Madrid sea también nuestro problema.![]()
LOS VIDEOS DE LA SEMANA. Se apropian de todo lo que nos es común y lo hacen suyo. En exclusiva. También de las ideas ajenas. Véase el anuncio de Turismo de la Comunidad de Madrid y el de DDB Londres para VW Polo (elegido como uno de los 50 mejores del año por la APA (Advertising Producers Association), la asociación de productores de publicidad inglesa.).
Turismo Comunidad de Madrid
Volkswagen Polo
domingo, 19 de noviembre de 2006
Sobre la riqueza
Hace pocos días, la prensa se hacía reflejo de la publicación del Informe de desarrollo humano de la ONU que este año se ha dedicado a analizar los problemas derivados de la falta agua en el mundo. Entre otras muchas informaciones de interés, el conjunto no deja de resultar una retahíla de cifras escalofriantes. Me quedo con una de ellas: casi dos millones de niños mueren cada año por falta de agua potable.
Para remediar la situación, la ONU considera que son necesarios 7.812 millones de euros anuales para inversiones en canalizaciones, saneamiento y abastecimiento de agua en los países menos desarrollados. Según Naciones Unidas, esa cifra equivale a cinco días de gastos militares en el mundo.
El informe da otra cifra tanto o más escalofriante: la renta de las 500 personas más ricas del mundo es superior a las de los 417 millones de personas más pobres sumadas.
Hace tiempo que quería escribir sobre el tema de la riqueza. Un reciente post de Sísifo sobre el tema –aunque en su caso hablar de reciente es un atrevimiento, dada su prolijidad-, me devolvió el interés.
Riqueza es uno de esos conceptos que resultan terriblemente poliédricos. Para cada persona puede significar una cosa distinta. Riqueza es tiempo para compartir, riqueza es un libro que nos emociona, riqueza es un amigo, riqueza es aprender... Pero básicamente riqueza es dinero.
Y el dinero aún siendo un bien real, tangible, algo que podemos poseer y tocar, no deja de ser algo muy relativo. España es un país de mileuristas, un ingreso que dista mucho de permitir realizar un proyecto de desarrollo personal, un proyecto de vida. Pero con esos ingresos se pertenece al 12% de la población más rica del mundo. Curioso contrasentido. En Global rich list es muy fácil averiguar que lugar ocupas en el ranking de la riqueza en el mundo.
Si a alguien el hecho de saberse rico le produce algún cosquilleo especial, nada como bajar a la realidad. En Salary Timer podemos comparar nuestros ingresos con los de las grandes estrellas estadounidenses del cine, la música o los deportes. El que hace un momento era rico se convierte en pobre de inmediato.
No sé cual de los dos datos es más deprimente o inmoral. Una misma cantidad de dinero puede significar algo muy distinto en función del lugar donde vivas. Un pobre del primer mundo es clase media alta en el tercer mundo. Entrevistaba la televisión a un inmigrante subsahariano que vivía en la calle, en Barcelona, y a la pregunta si le merecía la pena haber venido para vivir en unas condiciones tan precarias, la respuesta era contundente "Si. Tengo una fuente de agua a dos minutos de aquí. En África, para conseguirla tenía que caminar tres horas".
Desde el año 2001 miles de argentinos han salido de su país para, como decimos aquí buscarse la vida por el mundo. Muchos han recalado en España y prometo que algún día hablaremos de ellos, al mismo tiempo Argentina tiene que hacer frente a la regularización de 300.000 sin papeles provenientes de otos países sudamericanos, principalmente de Paraguay y Bolivia. De nuevo la búsqueda de la riqueza se convierte en algo muy relativo. De nuevo otro extraño contrasentido.
Y cuando todo el mundo anda en pos de la riqueza, hay ricos que quieren ser pobres. La cadena británica de televisión Channel 4 está pronta a estrenar un nuevo reality en donde un selecto grupo de millonarios conocerán de primera mano la vida de pobre.
John Elliott, que tiene una fortuna de 90 millones de euros, abandonará durante diez días su mansión con piscina climatizada para vivir de modo encubierto en una zona deprimida de Liverpool, con sólo 16 euros en el bolsillo cada día. Ben Way, que ha obtenido grandes beneficios en el sector de las puntocom trabajará en un centro para jóvenes de un barrio del noreste de Londres. Por su parte, el llamado rey del curry de Glasgow, Caran Gill, pasará los días en una población con mucha inmigración para conocer la situación de las personas que han llegado recientemente al Reino Unido. Ricos haciendo de la pobreza un espectáculo.
Son más de mil millones de personas las que viven todavía con menos de un euro al día. Al mismo tiempo y haciendo un repaso somero a las noticias de la prensa de los dos últimos meses descubrimos que la firma británica de confitura F. Duerr & Sons celebra su 125 aniversario produciendo la mermelada de naranja más cara del mundo: cada tarro de mermelada cuesta 1.100 libras (1.630 euros); que en Hong Kong un hombre paga 37.000 euros por llevar Beatles en la matricula del coche; que un bilbaíno desembolsa la suma más alta jamás pagada en España por un menú para dos en el restaurante El Bulli: 3.300 euros; que un sándwich mordisqueado por Britney Spears ha sido vendido en internet por 520 dólares; o que el propietario del restaurante madrileño El Ñeru pagó 3.400 euros por un queso de Cabrales de dos kilos.
Hace muchos años me asombré viendo un cartel electoral del partido socialdemocrata sueco. En él, un joven muy guapo y muy rubio, a bordo de un descapotable y acompañado de su magnífico perro dálmata, pedía el voto de los trabajadores para el partido de los trabajadores. Ese día descubrí que no todos los trabajadores somos iguales. Como la riqueza, que tampoco es igual para todos.
"Que el mundo fue y será una porquería ya lo sé", decía Enrique Santos Discepolo en el tango Cambalache, pero es que además, está muy mal repartido.
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domingo, 5 de noviembre de 2006
La mala gente

No conozco a nadie que piense de si mismo que es una mala persona. Ni tan solo los asesinos más despiadados, ni los genocidas, ni los torturadores. Todos se consideran buenos padres de familia, temerosos de Dios y prototipo del ciudadano ejemplar. Algunos los hay que incluso se consideran víctimas. De todo hay.
Están los archiconocidos, los que todos tenemos en mente, aquellos que gozaron de un poder absoluto, de una maldad absoluta y que la historia ha colocado en su lugar. Y están también los anónimos, ese tipo que te cruzas por la calle y que esconde su maldad tras una apariencia inofensiva. El maltratador, el pederasta…
Pero hay también otro tipo de mala gente, los inconscientes. Aquellos que con sus actitudes, con sus gestos o actuaciones, siempre hacen daño a alguien. Por acción o por omisión, pero siempre alguien resulta dañado.
Están en todas partes, en la escuela, en la familia, en el trabajo. De estos últimos, Lula ha conseguido crear una impagable galería. Acostumbran a ser personajes movidos por la ambición y por un egoísmo desmesurado. También tienen en común una alta valoración de si mismos. Y viven engañados. Te están planchando en su pisada y viven convencidos que lo hacen por tu bien. Su engaño es su manera de sobrevivir. La única manera de enfrentarse cada mañana al espejo y no bajar la cara.
Mobbing en el trabajo, bulling en la escuela, violencia de genero en la familia, feminicidio… Cada sociedad genera sus monstruos y los peores son los que viven ocultos. “Mala gente que camina y va apestando la tierra...” decía Machado.
También están los otros, la buena gente que decía Brecht, los que “mejoran al que los mira y a quien miran”, los que “viven y transforman el mundo”, los que “cuando se acude a ellos, siempre se les encuentra”, los que “aunque tal como somos no les gustamos, están de acuerdo, sin embargo, con nosotros.”
En la canción de la buena gente, Brecht decía que “a la buena gente se la conoce en que resulta mejor cuando se la conoce”. Que el bosque maldito nunca nos prive de conocer el árbol bueno.
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lunes, 16 de octubre de 2006
Animales y campaña electoral
El yac* salvaje es un animal muy curioso. Habita en el Tibet, en las zonas más altas y gélidas y es imposible apartarle de su territorio. Es una animal excepcionalmente fuerte y desconfiado. En cautividad, fuera de su ambiente, enferma gravemente, pierde todo su vigor y muere. En la actualidad quedan pocos especimenes y está en peligro de extinción.
Me vino a la memoria la historia del yac pensando en lo que había sido el discurrir de la política catalana en estos últimos años. Pasqual Maragall es un buen ejemplo de buey gruñón –tal y como se conoce al yac salvaje-, una persona independiente, con criterio propio, genial e imprevisible. Fueron a buscarlo, lo apartaron de su territorio lo sometieron a la cautividad del Palau de la Generalitat y allá, preso de la tela de araña que tejieron a su alrededor los intereses de los aparatos de los partidos, perdió su vigor y… bueno, ya es historia.
Existe también otro tipo de yac, el doméstico. Un excepcional animal de carga que sirve para casi todo. La leche y la carne sirven de alimento, su larga pelambrera sirve para tejer y abrigarse y trabaja la tierra. Es un animal que nunca se queja. Siempre obedece. A diferencia del yac salvaje –menos de ochocientos ejemplares en la actualidad- abunda sobremanera, y hay más de un millón de los mismos. Pensando en algún que otro candidato a las próximas elecciones catalanas, no puedo evitar la analogía.
Otra curiosidad del mundo animal la proporciona el buitre americano. Todos los inviernos, unos mil buitres se reúnen en el parque nacional de Gettysburg, sin que nadie sepa muy bien el por qué. La explicación más plausible es la que apunta a la sangrienta batalla que allí tuvo lugar en 1863. Más de 50.000 hombres yacían muertos o heridos en la zona, y a la llamada de la carroña acudieron miles de buitres que han ido pasando la costumbre a sus descendientes.
Muchos se han apresurado a calificar a Pasqual Maragall de "cadáver político". El día uno de noviembre, 2400 personas aspirarán a ser diputados al Parlament de Catalunya. Que cada cual haga su propia analogía. Lo que es seguro es que el próximo president de la Generalitat de Catalunya ya no será un buey gruñón, será un cómodo buey doméstico.
*La historia del yac salvaje me la sugirió la lectura de “Un mes con Montalbano” de Andrea Camilleri.
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viernes, 23 de junio de 2006
Soy una persona afortunada
Vivo en un lugar del mundo que me permite disfrutar de unos privilegios que para la mayoría de los humanos tan solo son sueños quiméricos y utópicos. En mi país, la educación es universal, obligatoria y gratuita hasta los 16 años, y prácticamente el 100% de los niños están escolarizados. La salud es también un derecho universal y la atención sanitaria gratuita, lo cubre prácticamente todo, sea un transplante de corazón o un tratamiento de diálisis. Las pensiones de jubilación o el seguro de desempleo son también derechos universales. En muchos casos los servicios son manifiestamente mejorables o insuficientes, pero la realidad es que existen.
¿En que consisten mis méritos para ser acreedor de dichos privilegios? Simplemente en algo tan arbitrario como que el origen de mi familia se sitúe en un pueblecito del sur de España. Si mi abuela hubiera nacido tan solo 20 kilómetros más al sur, mi situación sería radicalmente diferente. Sería africano y no gozaría de ninguno de dichos privilegios. Podría pasar de tener una esperanza de vida de 83 años (87 si fuera mujer) a los menos de 40 que, por ejemplo, tienen hoy siete países del África subsahariana.
He dicho que era afortunado, pero no es cierto, soy un privilegiado. Tengo un sueldo razonablemente bueno que cubre mis necesidades. Pero en el mundo hay 1.300 millones de personas viven con menos de un dólar diario y cerca de 3.000 millones, casi la mitad de la población mundial, con menos de dos dólares. ¿Viven?, es un decir.
Como cada año, unos cientos de niños saharauis vendrán a pasar el verano con familias españolas. Muchos de ellos se marearán al subir las escaleras del avión que los trasladaran a España. Son las primeras escaleras que ven en su vida. O se levantarán repetidamente por la noche para comprobar que por el grifo continúa saliendo agua, y que esta no se acaba. Para ellos es algo inexplicable. ¿Qué les diferencia de mi? ¿Qué he hecho yo mejor para vivir como vivo y no como viven ellos? Absolutamente nada. Mi único mérito es haber nacido donde he nacido.
En un mundo dónde muchos pensamos que la monarquía es un régimen anacrónico y que nadie ha de tener derechos o privilegios por su nacimiento, muchas veces los continuamos defendiendo porque no somos conscientes de nuestros propios derechos de nacimiento.
PS. Dentro de 40 o 50 años, los reyes de España y Marruecos, ambos países miembros de la Unión Europea, inauguraran un monolito en recuerdo de los que murieron al intentar cruzar el estrecho. Desde que el 2 de noviembre de 1989, se recogieron los primeros cadáveres en las playas de Tarifa al naufragar una patera, son ya varios miles los que han muerto y serán mucho más. Dentro de 40 o 50 años, establecida la libertad de circulación de personas, ¿para que habrán servido estos muertos?
viernes, 9 de junio de 2006
La trampa de la juventud
Cerca de la ciudad italiana de Treviso, en lo que una vez fue una típica villa veneta, se alza un espacio singular. Diseñado a la manera de una gigantesco jardín zen está el edificio de La Fábrica, lo que se autodefine como el “centro de investigación y desarrollo sobre la comunicación de Benetton”. A sus muchas particularidades se une una muy peculiar, no puede trabajar nadie mayor de 26 años.
Dando una vuelta más de tuerca al absurdo, hemos convertido algo meramente accidental y transitorio en un mito: la juventud. La edad ha pasado a convertirse en un mérito en si mismo, a despecho de cualesquiera otra valoración. Ponemos sobre la espalda de los jóvenes la responsabilidad de ser creativos, originales, innovadores y además rentables. Con la promesa de un futuro esplendoroso que tienen a tocar de manos, aprovechamos y les pagamos una miseria. Y cuando ese futuro se convierta en presente, aparecerán otros jóvenes con la cualidad que a ellos ya les faltará: la edad.
A un joven, lo único que ser la ha de pedir es que actúe como tal. Que se cuestione todo, que no acepte disciplinadamente las premisas que los mayores hemos construido para él. Que sea crítico. Que no acepte disciplinadamente el paraíso mileurista. Pero no. Les decimos que son creativos, innovadores, originales… se lo creen y les explotamos.
Y como la juventud es un valor que cotiza al alza, nos empeñamos en seguir siendo jóvenes por siempre. Hasta hace poco, con la llegada de los años, las mujeres adquirían el don de la invisibilidad y los hombres, al contrario, nos convertíamos en llamativos y patéticos seudo-adolescentes tripudos y calvos. Hoy, la mujer se convierte en imagen clónica de catalogo de cirujano y el hombre continua siendo patético seudo-adolescente pero pasado por el barniz del implante capilar y el gimnasio.
Yo prefiero quedarme con las palabras de Saint Exupéry, "¡Es impresionante la edad de un hombre! Resume toda su vida. Se ha ido ganando lentamente la madurez que le es propia. Se ha hecho contra tantos obstáculos vencidos, contra tantas enfermedades graves curadas, contra tantos riesgos, inconscientes la mayoría. Se ha hecho a través de tantos deseos, de tantas esperanzas, de tantos arrepentimientos, de tantos olvidos, de tanto amor. ¡Que hermosa cosecha de experiencias y de recuerdos representa la edad de un hombre! A pesar de las trampas, las sacudidas, los tropiezos, has seguido avanzando con penas y trabajos como un buen carretón. Y ahora, gracias a una convergencia obstinada de combinaciones felices, estás aquí.”
PS. En La Fabrica no puede trabajar nadie mayor de 26 años, pero el creador de la idea Oliverio Toscani tiene 64 años y el que la ha desarrollado, Lucciano Benetton, 76. ¿Por qué será?
viernes, 5 de mayo de 2006
Tres historias de antes de la tregua
Hipercor, junio 1987. Dijeron que había pasado algo, pero nadie sabía muy bien el que. Con una cierta urgencia se fueron perfilando los detalles hasta que tuvimos una idea clara de lo que había pasado. Era absurdo, incomprensible. Iban surgiendo los nombres de desconocidos que dolían como si fueran amigos de toda la vida. En principio fueron 17 pero acabaron siendo 21. Había que hacer algo e hicimos lo único que sabíamos hacer, juntarnos a cientos de miles para compartir nuestra rabia, nuestro dolor. Nos habían herido en lo más profundo de nosotros mismos. Me pidieron que escribiera algo para leer ante la gente que marchaba en silencio. Empecé “somos muchos pero faltan 17…”. Lo leyó Nuria Espert. Lloré. Había puesto las palabras pero sabía que me lo habían dictado otros.
Ernest Lluch, noviembre 2000. Lo conocí al poco tiempo de regresar de Valencia dónde además de labrarse un prestigio en la Universidad, fundó la peña barcelonista. Charlamos un buen rato y me pareció un buen tipo. A lo largo de los años coincidimos en diversas ocasiones y aún en su etapa de ministro siempre tenía un momento para interesarse por los demás. Supo abandonar las miserias del día a día de la política y encontrar su lugar en el mundo. Se hizo un hueco bajo el sol para, desde su bonhomía, aproximarse a una cierta idea de felicidad. Nos lo quitaron una noche de noviembre. Escuché la noticia en la radio, lloré y tuve la sensación que el mundo se nos caía encima.
Miren, marzo 2002. La conocí en Madrid. Era muy joven y muy bonita. Desbordaba actividad. Desde hacía tres años no podía moverse a ningún sitio sin llevar pegado a un desconocido con pistola. Era concejal en un pueblo de Vizcaya, de la margen izquierda. Me dijo que lo que más anhelaba era poder hacer de nuevo una vida normal. Poder entrar a una tienda y comprar ropa interior sin que antes alguien no revisara el probador. Sin que alguien que no había elegido compartiera la intimidad de su vida. Nunca supe que decirle.
sábado, 29 de octubre de 2005
Aprender a comunicar
¿Quieres ser feliz?, ¿quieres crear una empresa?, ¿quieres triunfar en los negocios?, ¿quieres aprender a seducir?, ¿quieres dejar de fumar?, ¿quieres adelgazar?, ¿quieres vencer al stress?, ¿quieres crear un blog?... No hay problema. En este mundo nuestro, donde el pensamiento ha sido sustituido por los manuales de autoayuda, existen soluciones para todo.
Yavé escribió el primer decálogo. Las diez reglas de oro para ser feliz, que así se podía haber titulado si Moisés hubiera tenido un asesor de marketing. Y, desde entonces, han sido miles los decálogos que intentan compendiar todo un saber en unas pocas líneas. Yo quiero proponer uno, El decálogo para una comunicación eficaz, que como todo buen decálogo, tiene once reglas.
1. Regla de la simplificación y del enemigo único. Se trata de adoptar una sola idea fuerza o un solo símbolo. Una de las formas más efectivas de simplificar es individualizar al adversario personificándolo. Todos nuestros males tienen un solo culpable. Aznar-Zapatero, Bush-Bin Laden, Madrid o los catalanes, el Mercado, la Globalización… ¿Qué sería de las empresas sin la figura del culpable universal?, ese trabajador al que siempre se le puede dar la culpa de todo.
2. Regla del método del contagio. Se trata de reunir diversos adversarios en una sola categoría o un sólo individuo. ¿Alguien se acuerda de la conspiración judeo-masónica? Ahora esta más de moda hablar de los rojo-separatistas.
3. Regla de la transposición. Se trata de cargar sobre el adversario los errores propios o los defectos, respondiendo al ataque con el ataque. Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que los distraigan.
4. Regla de la exageración y la desfiguración. Se trata de aprovechar una pequeña anécdota para convertirla en una gravísima amenaza. Si un proyecto de ley se compromete a “proteger y respetar todas las religiones” promueve la poligamia dado que mormones y musulmanes la aceptan. Así, ¿Si una propuesta de ley se compromete a proteger los animales, promoverá la zoofilia?
5. Regla de la vulgarización. Toda propaganda ha de ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Así es necesario que el esfuerzo mental a realizar sea tan pequeño como más grande sea la masa que es necesario convencer. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa, por otra parte tienen gran facilidad para olvidar.
6. Regla de la orquestación. La propaganda ha de limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente acaba por convertirse en verdad.”
7. Regla de la renovación. Es necesario emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda, el público esté interesado en otra cosa. Se trata de que las respuestas del adversario nunca puedan contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
8. Regla de la verosimilitud. Hace falta construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de globos sonda o informaciones fragmentarias. Quieres vender una idea, encarga varios informes “independientes” que la justifiquen para que la puedas citar como fuente de autoridad.
9. Regla del silenciamiento. Se trata de callar sobre las cuestiones de las que no se tienen argumentos y se trata de disimular las noticias que favorecen al adversario.
10. Regla de la transfusión. Como dice el experto Jean-Marie Domenach: “Por regla general la propaganda siempre opera a partir de un substrato pre-existente, sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales” Se trata de difundir argumentos que puedan enraizar en actitudes primitivas ya instaladas. La mujer no es capaz de… Los inmigrantes son delincuentes… Madrid nos roba… Los catalanes son insolidarios …
11. Regla de la unanimidad. Se trata de llegar a convencer a mucha gente que acabe pensando “como lo hace todo el mundo”, creando una falsa impresión de unanimidad. Esta regla ha sido estudiada en la teoría de “la espiral del silencio” de Elisabeth Noelle-Neumann, según la cual, las personas adoptan casi instintivamente sus opiniones a lo que consideran “socialmente aceptable”. Todo el mundo esta de acuerdo que… Como ya sabe todo el mundo…
Seguro que todos hemos reconocido determinadas actitudes o acciones que –en nuestro ámbito laboral, social o político-, se desarrollan al amparo de alguna o todas estas reglas. Pues bien, no se trata de ningún moderno manual de marketing, corresponden a un artículo que el consultor de marketing, Marçal Moliné publicó hace un par de años en la revista Anuncios y en el que sintetizaba las principales reglas de la propaganda nazi.
Visto de qué forma ese estilo de comunicación impregna nuestra realidad, es obvio concluir que hoy el nazismo no es solamente una nefasta ideología, es una actitud ante la vida, una forma de actuar y comportarse. Se puede ser muy progresista y acabar actuando como un nazi. No llevan camisa parda, no saludan a la romana ni van con llamativas svásticas, pero viven con nosotros y, a veces, dentro de nosotros.
Para quien quiera saber más:
Existe un excelente trabajo de la profesora Emma Rodero Antón de la Universidad Pontificia de Salamanca titulado:
“Concepto y técnicas de la propaganda y su aplicación al nazismo”
domingo, 23 de octubre de 2005
Un referente moral
“No soy ni español ni francés de verdad; que soy ambas cosas o ninguna de ellas; ni escritor de verdad, porque soy capaz de dejar la página de la novela que más me gusta para irme a charlar con un amigo, y un escritor profesional jamás hace eso. Lo único que soy de verdad es un deportado”. El 44.904 del campo de Buchenwald, Jorge Semprún Maura.
Ayer se hizo en mi ciudad un homenaje a los deportados españoles en los campos de concentración nazis. Más de 10.000 que sufrieron el horror de los campos de exterminio por su condición de republicanos españoles. El acto lo presidió el que, con toda seguridad, es el más conocido de ellos, Jorge Semprún.
Pocas veces una trayectoria personal y una obra literaria viajan tan unidas como en el caso de Semprún. En 1939 y con tan solo 16 años empieza su vida de exiliado. Instalado en París empieza a estudiar filosofía en la Sorbona y tras la ocupación de Francia, se suma a las filas de la Resistencia. Capturado por la Gestapo, fue deportado Buchenwald donde permaneció hasta la liberación del campo en 1945.
La experiencia del campo concreta toda una forma de entender la vida, “no sabías nunca cuál iba a ser no sólo el mañana sino el más allá de unas horas después, porque siempre podía ocurrir algo: o la flaqueza personal, que te derrumbase, o el accidente de tropezar con un guardián de la SS borracho, dispuesto a ejercer su sadismo ese día contigo, contra ti.Esa incertidumbre, ese estar siempre entre vida y muerte, es una experiencia de una tal fuerza, que la vida puede parecerte sosa, (...) pero, claro, eso siempre va mezclado con su contrario: de repente un cielo azul, o una chica que pasa a los lejos, o una conversación con un amigo, o dos frases de un libro, cosas que antes tenían su importancia, pero relativizada y ahora tienen un valor absoluto, una belleza absoluta.”
Deportado, pero también dirigente clandestino en la España de Franco, escritor aclamado y proclamado, guionista de cine, junto a directores como Resnais, Costa-Gavras o Losey, ministro de la democracia… de todas y cada una de sus facetas ha dejado testimonio a lo largo de su obra literaria. Pero a mi, por encima de todas ellas, me interesa una, la de referente moral.
En esta época que nos ha tocado, donde tantos se apresuraron a decretar el fin de la historia, la muerte de las ideologías y el nacimiento de un glorioso pensamiento único, resulta indispensable tener alguna certeza donde agarrarse. Yo la he obtenido muchas veces en la suma de los aciertos, errores, contradicciones y tantas singularidades que definen la obra de Semprún.
Lo descubrí hace muchos años en una de sus obras menores, La Algarabía, que confieso compré por lo llamativo de título, para mi una de las palabras más hermosa de la lengua castellana. Pero desde entonces he sido un lector fiel y apasionado de toda su obra. Con ella he crecido y he aprendido, he conocido poetas como René Char y siempre ha sido un permanente descubrimiento.
Admiro su obra, que como lector considero también mía, pero por encima de todo la coherencia de su trayectoria personal y su integridad intelectual. Por eso Semprún para mi es un referente moral.
Como sin ninguna duda los són todos y cada uno de los que la Generalitat de Catalunya, en un acto que te reconcilia con tu gobierno, homenajeó el pasado viernes: José M. Aguirre, Jose Alcubierre,Jaume Álvarez, Matias Arranz, Francesc Aura, Josep Ayxendri, Lluís Ballano, Joan Baptista Nos, Francesc Batiste, Ramon Buj, Lluís Carreras, Neus Català, Mariano Constante, Virtudes Cuevas, Josep Egea, Lluís Estañ, Josep Figueras, Antònia García-Risco, Marcel·lí Garriga, Edmundo Gimeno, Antoni Ibern, Lise London, Joaquín López Raimundo, Antonio Lozano, Joan Mallofré, Bartomeu Marí, Marcial Mayans, Maria Mestre, Ramon Milà, Lázaro Nates, Eusebi Pérez, Tomàs Pujol, Conchita Ramos, Antoni Santacana, Ramiro Santiesteban, Josep Simon Mill, Jesús Tello, Joan Torres, Joaquim Valsells y José M. Villegas.
Aragoneses, valencianos, catalanes, vascos, madrileños... que conservan un gran amor a la libertad y que son conscientes del alto precio que pagaron por ello. Cuando hace pocos días nos dejó el niño republicano, Eduardo Haro, bueno sería que conservaramos en nuestra memoria, la memoria de los todavía vivos.
Para los que quieran saber más:
JORGE SEMPRÚN
El poder de la palabra
Jorge Semprún: una memoria del Siglo XX
LOS DEPORTADOS ESPAÑOLES
Asociación de Familiares y Amigos de Represaliados de la II República por el franquismo
Centro de investigaciones sobre los Republicanos Españoles en los Campos Nazis
Asociación de descendientes del exilio español
Asociación para la recuperación de la memoria histórica
miércoles, 28 de septiembre de 2005
Entre sueños y utopías
"La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar." Esta es una de las frases más celebres y citadas del escritor y periodista uruguayo Eduardo Galeano y es también la definición más precisa y preciosa de la palabra utopía.
Siempre caminamos en pos de algo. La mayoría de las veces tras un sueño. Un sueño imposible, irrealizable. Un sueño inalcanzable. Nuestra utopía personal. La ansiamos, pero al mismo tiempo la sabemos inaccesible. Pero aún y así, nos puede el deseo, porque, como dice Rafael Argullol, "el deseo es la utopía".
Caminamos, avanzamos. Y en el camino acumulamos experiencias, conocimientos, pero el sueño sigue allá. Siempre diez pasos más allá del horizonte. Y aparece el cansancio. O eso creemos porque, en palabras de Pessoa, "No, no es cansancio... /Es una cantidad de desilusión /Que se me entraña en la especie del pensar".
Un alto, una pausa. Una reflexión y, con ella, tal vez una decisión. Cernuda afirma, "Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien". Que hermosa contradicción, pero que falsa. Nunca podemos ser libres estando presos. De algo, de alguien. Ni tan siquiera presos de nuestros sueños.
Tal vez haya llegado el momento de escoger la verdadera libertad y con ella poner fin al sueño. Renunciar a la utopía porque, haciendo caso a Mayor Zaragoza, "La utopía termina cuando se guarda silencio". ¿Callaremos?.
Una persona muy querida me dijo "no hay que renunciar a nada". Nunca fue consciente de lo que decía. Tal vez tuviera razón y no debamos renunciar a nuestros sueños, pero al persistir en ellos, ¿no estaremos renunciando a la realidad?
martes, 6 de septiembre de 2005
Vivir en una nube
Los que amamos la montaña sabemos de esa peculiar sensación que experimentas cuando, después de muchas horas de camino, llegas a una cima. La plenitud total. Tienes el mundo a tus pies y te sabes capaz de cualquier cosa. Lo has conseguido.
Algo similar experimentan muchos de nuestros dirigentes que, sea en el ámbito de la política o en el de la empresa, llegaron, alcanzaron su particular cima y de una manera enfermiza pasan a creer que todo es posible.
Conocí a una persona que, después de muchos años en un cargo, cuando cesó se había convertido en un auténtico !minusválido social". No sabía como funcionaban los teléfonos actuales, con sus asteriscos y almohadillas, acostumbrado como estaba al "póngame con…", se le había olvidado circular y por supuesto aparcar, después de tantos años de coche oficial y se llevó la sorpresa de su vida cuando descubrió que para ir al cine se tenía que hacer cola para poder sacar las entradas. Suena ridículo, pero lo auténticamente ridículo es que es cierto.
Hay un importante dirigente político que es terriblemente despistado. Todos, en un grado u otro lo somos, pero él lo es de una manera absoluta. Puede permitírselo. Sabe que puede llegar a un aeropuerto, para emprender un viaje oficial, con un zapato de modelo diferente en cada pie. Siempre habrá alguien que se descalzará, le cederá sus zapatos y evitará así que haga el ridículo. Sabe que puede ir por la vida dejándose el abrigo o el portafolios en cualquier lugar, siempre habrá alguien tras él que los recogerá. Cuando, por circunstancias de la vida, dejó durante algún tiempo la vida política y regresó a lo que llamamos la sociedad civil, la primera semana perdió tres veces el abrigo y empezó a descubrir que la vida era otra cosa.
Por razones profesionales he conocido mucha gente que se dedica a la política, desde todas las opciones del espectro, pero he visto a muy pocos que sean conscientes que están ahí para solucionar los problemas de la gente, de las personas, para servirnos. No quiero ser injusto y generalizar en exceso, porque los hay que si lo saben, los que se angustian con las angustias de los demás y dedican muchas horas de su vida a trabajar por los demás, pero, desgraciadamente son los menos.
Hay un alcalde de una importante ciudad española que, ante una manifestación de vecinos, llegó a verbalizar, en voz baja, eso sí, lo que de buen seguro muchos en su interior piensan: "de que se quejan esos, deberían estar contentos de que yo sea su alcalde". Cuanta prepotencia, cuanto sinsentido. Hemos creado pequeños-grandes monstruos.
Ciertamente debe ser difícil mantener un anclaje con la realidad cuando se vive en una nube. El Presidente Clinton mantenía una activa correspondencia con diferentes personas del país. Desde un humilde granjero del medio oeste a una activa profesional de Manhattan. Ellos se atrevían a decirle lo que, muchos a su alrededor, por cobardía o comodidad, callaban.
Todos sabemos lo importante que es tener a nuestro lado a ese amigo o amiga capaz de decirnos "eso que piensas es una soberana tontería", "si haces eso te vas a equivocar". Esa especie de Pepito Grillo, irritante y cargante a veces, pero siempre maravilloso e imprescindible. Siempre fiel. Y, si nosotros lo sabemos ¿por qué es tan difícil que ellos lo entiendan?.
jueves, 18 de agosto de 2005
Si se pudieran leer las cartas
¿Existe un mundo más allá de la blogosfera? Si, sin duda. Un mundo hecho de cartas escritas a mano, con mil y una caligrafías, con faltas de ortografía. Y también hay cartas impecables, recién salidas del ordenador, habiendo pasado por el corrector. Y, por lo visto quedan todavía muchas máquinas de escribir. Y casi todas tienen en común dos cosas, o bien una inmensa necesidad de expresarse o una situación personal desesperada.
Existen diferentes niveles de democracia. No es lo mismo la democracia americana que la nuestra, ni la nuestra se parece a la de Suecia. De este último país siempre me ha impresionado las leyes que tienen sobre la relación entre el ciudadano y el político. En Suecia todos los documentos que se generan, entran o salen de la administración son públicos. Cualquier ciudadano puede solicitar ver la correspondencia del primer ministro, de cualquier ministro, alcalde o funcionario público. Puede ver los documentos de trabajo, los estudios, lo que mueve o no a una resolución y nadie puede negarle ese derecho.
¿Qué pasaría si nosotros pudiéramos ver las cartas que los ciudadanos dirigimos al presidente del gobierno, a cualquier presidente de comunidad o alcalde?. Primero que nos quedaríamos con la sensación de travesura que se quedo Mary con el mail de su hijo, pero después nos llevaríamos muchas sorpresas.
En esta nuestra época de Internet, cuando prácticamente todo lo podemos hacer cómodamente desde el ordenador de nuestra casa., nos sorprendería la cantidad de gente que no sabe a quien acudir para resolver un problema por nimio que parezca. Gente mayor, en su mayoría, que ha quedado completamente desorientada en este nuevo mundo. Personas que escriben al presidente del gobierno para, por ejemplo, solicitar un teléfono, porque no saben donde ir. Nos encontraríamos con personas que necesitan comunicar lo que sienten, lo que piensan y que, como desconocen la existencia de este maravilloso instrumento que es el blog, lo hacen explicándoselo a su alcalde. Comentarios como los que todos hemos hecho sobre las bodas gay en nuestros blogs, se amontonan en los despachos de nuestros políticos.
Pero existen también otro tipo de cartas. Cartas desesperadas. Ancianos a punto de ser desahuciados, jóvenes parejas que no tienen con que alimentar a sus hijos. Personas que se dirigen a la primera autoridad que tienen a mano en la creencia que esta podrá paralizar una resolución judicial o evitar el incremento de un alquiler moralmente abusivo-repulsivo pero perfectamente legal.
Son cartas que viajan con el sello de una última esperanza y que, en la mayoría de los casos llevan el desengaño escrito en la respuesta.
Si pudiéramos leer esas cartas… veríamos como es de injusta esta sociedad que estamos creando y cuanta gente se va quedando en las cunetas de la historia. Y lo hacen en silencio, sin llamar la atención, porque la buena gente nunca ha sabido chillar.
lunes, 27 de junio de 2005
Mamá, tengo miedo
Hay estudios para todo. Recientemente Hernán Casciari hizo un post muy bueno sobre el tema. Hoy cualquier cosa puede ser objeto de profundos análisis y de grandes conclusiones. Es un alivio saber que, en la época del Gran Hermano, cuando millones de cámaras nos siguen sin que nos demos cuenta, en la época de Echelon, que controla todas nuestras comunicaciones, precisamente ahora, el dinero y el esfuerzo se dedica a conocer aspectos nimios de nuestra vida.
Así, gracias a los Laboratorios Diet Esthetic, sabemos que una de cada tres plantas de las situadas en los hogares españoles se secó durante las vacaciones del 2004. Love@Lycos nos informa que el 16,4% de las españolas odian los tangas de leopardo y el 18,7 de los españoles detestan las hombreras. A la inversa podríamos pensar que el 84% de las españolas adoran los tangas de leopardo, pero no me acabo de fiar y, por si acaso, voy a continuar sin usarlo. La consultora Otto Walter nos ha abierto los ojos respecto a los jefes: según su estudio el 50% falta el respeto a sus colaboradores y un 30% son prepotentes e incompetentes.
Esto es simplemente una muestra real por lo que hace referencia a estudios de opinión (encuestas y cualitativos), si hablamos de estudios científicos la lista se haría interminable. Si alguien tiene curiosidad que investigue los premios IgNobel, organizados por la revista de humor científica Annals of Improbable Research, y co-patrocinados por varias sociedades que ostentan la palabra Harvard en su denominación, como The Harvard Computer Society o The Harvard-Radcliffe Society of Physics Students y que cada año se otorgan el mes de octubre. Entre los últimos premiados podíamos citar a David Schmidt de la Universidad de Massachusetts, autor de Por qué la cortina de la ducha se hincha hacia dentro y se nos pega al cuerpo cuando nos duchamos, a Steven Stack de la Wayne State University de Detroit y James Gundlach de la Auburn University, de Alabama, USA por su trabajo sobre El efecto de la música country en el suicidio, o las investigaciones de Ben Wilson de la University of British Columbia, Lawrence Dill de la Simon Fraser University (Canada), Robert Batty de la Scottish Association for Marine Science, Magnus Whalberg de la University of Aarhus (Dinamarca), y Hakan Westerberg de la Sweden's National Board of Fisheries, sobre la comunicación de los arenques mediante pedos.
¿Cómo podíamos vivir sin tener esos conocimientos?, Que ignorantes éramos antes que consultoras y Universidades dieran un poco de luz a nuestras vidas. Yahoo se ha apuntado a la moda y elabora su sociómetro que sin ningún rubor titula como Tomando el pulso a la sociedad española por Internet. Su último trabajo es Miedos, rubores y temores de la sociedad española. El estudio concluye que lo que más miedo genera a los españoles es la muerte (15%), la enfermedad (12%), la soledad (7%) y la inseguridad (6%). Por lo que respecta al rubor, un 52% de los encuestados considera el dejar escapar una ventosidad en un ascensor como la situación que le produciría más rubor. Y finalmente, dormir en una cueva con serpientes es lo que, se supone, nos produciría mas temor a los españoles.
Yo sinceramente, únicamente tenía un cierto temor a lo que me espera la semana que viene con los cambios que me vienen encima, pero ahora empiezo a tener también un cierto miedo a sociólogos y científicos.
martes, 21 de junio de 2005
Por el Imperio hacia Dios
Estoy harto de sotanas y nazarenos, de curas, hábitos y monaguillos, de costaleros y alzacuellos, de cerifarios y turiferarios, de báculos y procesiones-manifestaciones, de pulpitos, capillitas y capiteles, de la Acción Católica y los Legionarios de Cristo, del agua bendita y la pederastia maldita, de basílicas y breviarios, del Opus Dei, de las castidades fingidas y las catedrales erguidas, de cruzadas, de los doctores que tiene la iglesia, de frailes y Santa Inquisición, de los padres de la iglesia y del Vaticano, del Foro Español de la Familia y de la Conferencia Episcopal.
Si hay algún país donde la oscura sombra de la Iglesia es todavía más densa que en España probablemente sea Italia. Solamente hay que mirar los resultados del reciente referéndum sobre la reproducción asistida y la miserable campaña que organizó el Vaticano.
Afortunadamente, aún en el negror de la Italia del Berlusconiato, se alzan voces que, desde el compromiso cívico y la inteligencia, lanzan aldabonazos a la conciencia de la sociedad dormida. Gente como Nanni Moretti, Darío Fo, Umberto Eco o Roberto Benigni. Algún día hablaremos de ellos, de sus palabras, de lo que están haciendo y de lo que representan. De su trabajo en experiéncias tan interesantes como Girotondi.Pero hoy nos centraremos en uno de ellos, en Roberto Benigni.
Si, de acuerdo, puede resultar cargante en su histrionismo, puede ser insoportable. Pero aunque fuera solamente por La Vida es bella, ya estaría redimido. Pero en Benigni hay más. Y en ese más vamos a quedarnos. En un antiguo texto suyo en el que, con su personal estilo, dice cosas que hoy muchos pensamos. Es su conocido discurso contra Dios.
“Nuestro Señor, creo, podía habernos ayudado desde el principio. Yo creo en él, porque nunca se sabe. Total, si existe, existe, y si no existe, no jode. Pero si existe, digo: somos cinco mil millones de personas. Con todos los planetas que hay, ¿tenía que meternos a todos en éste? Es como si un padre tuviera veinte hijos y un edificio de cincuenta pisos y decidiera encerrarlos a todos en el garaje. ¿De qué estamos hablando? Nos tendría que haber ubicado un poco mejor.
Pero no, Nuestro Señor es un capitalista, y todos estos planetas son un abuso. Pura especulación planetaria. De hecho, cuando Galileo los descubrió, el Papa lo hizo arrestar enseguida. Lo hizo pasar por idiota y le dijo: ¿Cómo es ése asunto de que la Tierra gira?". Galileo dijo: "Es la Tierra la que gira alrededor del Sol, y no como dicen ustedes". Entonces el Papa dijo: "¿Pero éste es idiota? ¿Vieron alguna vez una casa girar alrededor de la estufa?"
Naturalmente, además de crear a los hombres, Dios ha construido a los animales, los vegetales y los minerales: un quilombo tan grande que ya no se entiende nada. Pero cuando los hombres se enojan, viene el diluvio universal. Después, Noé tiene tres hijos: Sem, Cam y Jafet. Los tres son hombres y dan lugar a las distintas razas. Al rato, Dios lo llama a Moisés y le dice cuáles son las cosas que se pueden hacer y cuáles las que no.
Las cosas que se deben hacer son los diez mandamientos; las que no se deben hacer son los siete pecados capitales. Ahora bien, yo estudié bien esos siete pecados capitales y son las cosas más abominables del mundo. Y Dios las hace todas. La soberbia, por ejemplo: si hay alguien soberbio, ése es Él, el ser perfectísimo, poderosísimo, presentísimo. "Comparado conmigo", dice, "Nembo Kid es un imbécil y a Buda lo saco de taquito". Hace falta un poco más de humildad. El mismo nombre Dios. Hubiese elegido un nombre más humilde. Hubiese dicho: "Soy Guido, no habrá otro Guido más que yo". O si no: "Ayúdense entre ustedes, que Guido los ayuda a todos". O "Llueve porque Guido quiere". Si fuese más humilde sería más simpático.
La ira: no hay nadie que se enoje más que él. ¿Adán y Eva arrancaron una manzana? Madre mía, se enojó como un loco. "¡Fuera! ¡Tu trabajarás con el sudor de tu frente! ¡Tú parirás con dolor! ¡Fuera!". Una manzana yo me la pago, no hay porque enojarse de esa manera. Está bien, incluso admito que uno se puede enojar por una manzana, pero después se le pasa. ¡Ah! No, a Él no se le pasó. Van dos millones de años y nos seguimos bautizando por culpa de esa manzana.
La lujuria: no quiero entrar en asuntos privados, pero somos todos hijos suyos, ¿o no? Somos cinco mil millones de personas, ¿o no?
La avaricia: no hay nadie más avaro que Él. Al pueblo elegido -los judíos- les prometió un pedazo de tierra hace dos millones de años. "Sí, aquella tierra se la prometí, pero nunca dije que se la iba a dar". ¿O sí?
Los diez mandamientos. Ésa si era una buena idea. Sólo que los hizo a favor del rico. Convengamos que es más fácil ir al infierno para los pobres que para los ricos. Por ejemplo, a Agnelli, el dueño de la Fiat, con todo el dinero que le han dejado, le dicen: "Honra al padre y a la madre" ¿Y que va a decir? "Gracias madre, gracias padre. Cuando mueran agarro todo yo". O no desear las cosas de los demás. También es algo muy fácil para Agnelli, porque si todo es suyo ¿qué va a desear?
En suma: Nuestro Señor debería ocuparse un poco más de los problemas del proletariado. Porque nuestro creador consiguió que nos insertáramos en el mundo moderno de manera homogénea. Él podría conseguir enseguida que estuviéramos mejor. Tomemos los inventos, por ejemplo. ¿Por qué no nos hizo descubrir enseguida la calefacción, evitando que mil millones de personas murieran de frío en el pasado? ¿No podía? Creó a Adán, tomó una costilla suya e hizo a Eva. O sea, que bien podía agarrar, no sé, una oreja de Eva y hacer una estufa. Así quedaban los hombres con una costilla menos y las mujeres sin una oreja, y aunque hubiese hecho falta gritar un poco, habríamos estado un poco mejor, ¿no?
Durante siglos se comió carne cruda y hubo miles de virus. ¿No podía ayudarnos a descubrir antes la penicilina y los antibióticos? No, prefirió esconderlos en los hongos. Y eso es tener una mentalidad de revista de crucigramas. ¿A quién se le ocurre ir a buscar los antibióticos en los hongos? Hay gente que los buscó durante toda su vida y no los pudo encontrar. Es como si yo les escondiera el jabón a mis hijos: van a lavarse, no lo encuentran, entonces agarran tifus y cólera, y se mueren. Al final, para divertirme, les digo: "¿Saben a dónde había metido el jabón? Debajo de la toalla, ja, ja, ja". Pero ellos ya están muertos. Entonces, ¿qué nos quiere decir con eso? Nos quiere decir: "Soy Dios y me cago en ustedes".
Esta semana, otras personas han opinado certeramente, sobre el tema de la iglesia, los derechos de los demás y la política.Enchufada, Maria del Mar, Misosofos. A todos ellos les manifiesto mi acuerdo y solidaridad.
P.S. En vista de lo que está sucediendo, este blog se declara oficialmente ateo.
domingo, 15 de octubre de 2000
Ustedes y nosotros
Ustedes y nosotros
Ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial,
nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual.
Ustedes cuando aman
calculan interés
y cuando se desaman
calculan otra vez,
nosotros cuando amamos
es como renacer
y si nos desamamos
no la pasamos bien.
Ustedes cuando aman
son de otra magnitud
hay fotos chismes prensa
y el amor es un boom,
nosotros cuando amamos
es un amor común
tan simple y tan sabroso
como tener salud.
Ustedes cuando aman
consultan el reloj
porque el tiempo que pierden
vale medio millón,
nosotros cuando amamos
sin prisa y con fervor
gozamos y nos sale
barata la función.
Ustedes cuando aman
al analista van
él es quien dictamina
si lo hacen bien o mal,
nosotros cuando amamos
sin tanta cortedad
el subconsciente piola
se pone a disfrutar.
Ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial,
nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual.
Mario Benedetti








