Las lágrimas de San Lorenzo

—No quiero necesitarte.
—¿Por qué?
—¿Por qué? Porque no puedo tenerte.
Conversación entre Robert Kincaid (Clint Eastwood) y Francesca (Meryl Streep) en Los puentes de Madison.
Desde hace muchos años, reservo un día de mediados de agosto para subir a la montaña y en el lugar más obscuro que pueda, disfrutar de un espectáculo increíble, las lágrimas de San Lorenzo.
Ha habido años en los que prácticamente no sucedía nada, pero en otras ocasiones he visto rasgarse el cielo. A la vista de alguna, especialmente espectacular, estrella fugaz no puedo privarme de manifestar en silencio un deseo.
Siempre ha sido el mismo. Siempre es el mismo. Y el hecho que año tras año se repita lo explica ya como un deseo inalcanzable. Un sueño. Una fantasía imposible.
No siempre fue así. Hace tiempo todavía creía en la remota posibilidad de verlo convertirse en realidad, pero hoy ya tengo la certeza que nunca será así. Pero no por ello dejo de perseverar y no por ello dejo de continuar deseándolo.
Como decía Randy Pausch y enlazando así con la entrada anterior: "la experiencia es lo que obtienes cuando no obtienes lo que querías."









