Entre siempre y jamás

Entre siempre y jamás
el rumbo el mundo oscilan
y ya que amor y odio
nos vuelven categóricos
pongamos etiquetas
de rutina y tanteo

-jamás volveré a verte
-unidos para siempre
-no morirán jamás
-siempre y cuando me admitan
-jamás de los jamases
-(y hasta la fe dialéctica
de) por siempre jamás
-etcétera etcétera

de acuerdo
pero en tanto
que un siempre abre un futuro
y un jamás se hace un abismo
mi siempre puede ser
jamás de otros tantos

siempre es una meseta
con borde con final
jamás es una oscura
caverna de imposibles
y sin embargo a veces
nos ayuda un indicio

que cada siempre lleva
su hueso de jamás
que los jamases tienen
arrebatos de siempres

así
incansablemente
insobornablemente
entre siempre y jamás
fluye la vida insomne
pasan los grandes ojos
abiertos de la vida.

Mario Benedetti

domingo, 11 de marzo de 2007

Inyecciones de autoestima

Escribía Octavi Martí, corresponsal del País en París el pasado dos de febrero: “Hay algo que te convierte en definitivamente extranjero: leer las informaciones sobre tu país escritas o dichas por corresponsales. Si de ellos dependiera, la movida madrileña aún seguiría viva, Dalí habría nacido en una ciudad entre la frontera pirenaica y Alicante y la Guerra Civil estaría a punto de explotar de nuevo. De pronto no te reconoces en el espejo.”

A ese espejo deformado contribuimos todos valorando en demasía los gritos y muy poco los susurros. Pues bien, a veces es conveniente escuchar un poco más los susurros. Apuntemos tres que creo nos definen un poco mejor como país y que sirven para que nos valoremos un poco más

Primero: Donaciones y transplantes. Desde hace 14 años, España mantiene el liderazgo mundial en donación y trasplantes de órganos con cifras por encima de los 1.500 donantes y una tasa de 33,8 donantes por millón de habitantes. La practica totalidad de los transplantes se realizan en la sanidad pública. En el año 2006, las negativas familiares a la donación continuaron descendiendo y se sitúan en el 15,2%, la cifra más baja registrada nunca en el mundo.

Fuente: Presentación del balance 2006 de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT).

Segundo: Adopción infantil. España es el país con la mayor tasa de adopciones internacionales del mundo, concretamente 12,3 por cada 100.000 habitantes, seguido a escasa distancia por Suecia (poco más de 11 adopciones por cada 100.000 habitantes). El año pasado, un total de 5.423 niños y niñas de 35 países encontraron una familia en España. Esta cifra es, sin embargo, ligeramente inferior a la registrada el 2004 (un 2,17% menos), año que batió todos los récords, con 5.541 expedientes. En los últimos cinco años se han adoptado en España casi 22.000 niños en el extranjero.

Fuente: La Vanguardia 19/07/2006

Tercero: Voluntariado social. ¿Cuántos voluntarios hay en España? Alrededor de un millón cien mil -un millón doscientos mil- aunque la cifra puede variar sustancialmente porque no hay estadísticas oficiales en estos momentos.

Fuente: Entrevista a Carmen Laviña. Presidenta de la Plataforma del Voluntariado en España

En España, afortunadamente, no todo se reduce a crispación, gritos y guerracivilismo.

EL VIDEO DE LA SEMANA. Come Home to the Simpsons. Anuncio de Georgeus Enterprises para Brand Film. Especialmente dedicado a Lula.

domingo, 25 de febrero de 2007

Joaquín, ¿tú follas?

Cuenta el que fuera presidente de la Comunidad de Madrid, Joaquín Leguina que andaba un día paseando por los jardines de la Moncloa con el entonces presidente del gobierno Felipe González, y mientras le explicaba al presidente González los graves problemas del mundo mundial y sus propuestas para solucionarlos, el presidente del gobierno lo cortó en seco y le espetó: “Joaquín, ¿tú follas?”. A lo que Leguina completamente desconcertado contestó: “Presidente, se me ha olvidado hasta la postura”.

Y el hecho de que a los dirigentes de nuestro país “se les haya olvidado la postura”, ¿es bueno o es malo?. Sabido es que cuando alguien vive en estado de permanente mala leche se dice de él que “anda mal follado” y viendo la realidad de nuestro país no cabe duda que los políticos de nuestro país follan poco y seguramente mal. Pero tal y como está el mundo me temo que no son los únicos.

Los libros de historia hablan de razones económicas, sociales, de hegemonía política y militar, pero yo estoy empezando a descubrir la razón oculta de porque los británicos fueron capaces de construir un imperio. Si el sexo les aburre han de procurarse otras ocupaciones.

Hace poco leíamos que uno de cada ocho británicos cambiaría a su novia por una iPod, y ya comentamos la noticia de agencia que afirmaba que el 40% de los británicos estaría dispuesto a renunciar al sexo si eso les garantizase alcanzar la edad de 100 años (que aburrimiento).

La inagotable fuente de sabiduría que son las encuestas de Durex nos hacen saber que 3 de cada 10 británicos, dejarían de hacer el amor de por vida por cobrar un millón y medio de euros. El 9% dijo que lo dejaría si no tuvieran que trabajar nunca más, el 3% si su equipo de fútbol ganara la liga ya la Champions, y el 1% cambiaría el sexo por un suministro de cerveza de por vida.

Otra encuesta nos informa que el 52% de las mujeres británicas no puede esperar para preparase una taza de té, mientras que sólo una de cada cien prefiere quedarse en la cama y pasar un buen rato con su pareja. En lo que se refiere a los hombres, sólo el 5% piensa en el sexo, mientras que un 42% sueña con la tetera. Donde esté una buena taza de te, que se quite el sexo.

Practicar, practicar, lo harán poco, pero pensar, piensan mucho. Un estudio nos revela que las 150 horas de media que al año se pasan los ejecutivos británicos reunidos las aprovechan para distraerse pensando en sexo.

A grandes males, grandes remedios. Hace poco salió la noticia que Londres se dispone a abrir un parque temático sobre sexo con la finalidad de mejorar las capacidades amatorias de sus visitantes. Con el nombre de 'Amora', espera atraer a 600.000 visitantes en el primer año y estará situado en el distrito de Picadilly, no lejos del Soho. Y desde San Valentín los británicos de entre 30 y 65 años con disfunción eréctil podrán comprar en las farmacias Viagra sin necesidad de receta. La verdad, me resisto a imaginar como al farmacéutico podrá comprobar si el cliente tiene o no disfunción eréctil.

Y ¿el resto del mundo qué? Bien, gracias. No nos engañemos, por muchos parques temáticos que se abran, los varones -por mucho que lo neguemos- continuaremos prefiriendo el deporte (en televisión) al sexo. Y si no que se lo pregunten a las mujeres croatas que dispararon la compra de vibradores durante el reciente mundial de fútbol.

Por su parte, los chinos son muchos y cada día más. Por algo será. Todo y que, según una encuesta de Durex, el 11 % admiten no haber tenido jamás un orgasmo, son los que mayor número de parejas sexuales tienen el vida, un promedio de 19. Andarán a la búsqueda del orgasmo perdido, digo yo.

Al final todo se reducirá a una cuestión de marketing y lo que pasa es que en realidad el sexo tiene mala publicidad. Tendríamos que obviar los mensajes centrados en el placer e insistir en otro tipo de ventajas.

Según el profesor de la Universidad de Granada Manuel Castillo, “practicar sexo incrementa el sistema inmunológico, previene el desarrollo de las enfermedades y tiene un efecto analgésico que ayuda al individuo a resistir mejor el dolor”. Creo que es una buena frase para imprimir en los envoltorios de los condones. Para el profesor, que hizo estas afirmaciones durante el tercer Congreso de la Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad, "las personas que tienen una actividad sexual satisfactoria cuentan con una mayor esperanza de vida".

Y si al final nos queda alguna duda, nada mejor que recurrir a la ciencia. Daniel Kahneman, Premio Nobel de economía, concluyó tras una encuesta realizada a 900 mujeres en Texas, que el sexo era la actividad que mayor placer les proporcionaba en su vida diaria. Le pagaron. Como también pagaron a los profesores David Blanchflower y Andrew Oswald por el estudio "Dinero, sexo y felicidad" encargado por la Oficina de Investigación Económica de Estados Unidos y en el que concluyeron que “los ricos tienen tanto o tan poco sexo como la gente con menos dinero".

Después de semejante avalancha de datos, no sé si el sexo es importante o no, si lo practicamos mucho o poco. Pero no hay que darle demasiadas vueltas, como dice el maestro, Woody Allen, "Solo existen dos cosas importantes en la vida. La primera es el sexo y la segunda no me acuerdo".

La palabra final se la daremos a otra fuente imprescindible de sabiduría, el diario británico The Sun, que calcula que, a nivel mundial, unas 200 millones de parejas por día tienen sexo. Me gustaría saber como hicieron la estimación.

¿Y del amor qué? Cierto, se me olvidaba, ¿en qué estaría yo pensando?. Otro día hablaremos. Aquí un adelanto.

Para quien quiera profundizar más sobre el tema, dos enlaces interesantes:

21 cosas que no sabías del sexo

Recomendaciones para un sexo mejor

PS. Los comentarios aparecidos en la entrada sobre los británicos no tienen nada que ver con la victoria del Liverpol contra el FC Barcelona (¿o sí?).

domingo, 18 de febrero de 2007

Jackie Kennedy precursora del uso del español en la política USA

Dicen que lo hispano está de moda en Estados Unidos. Lo cierto es que he perdido la cuenta del tiempo que vengo oyéndolo. Debe ser una moda muy persistente. Pero con todo, lo más probable es que este año, la pequeña estatuilla Oscar ande asistiendo a clases aceleradas de castellano.

No debe ser la única. Algo se mueve en la política de los USA. Por primera vez una mujer, Hilary Clinton, tiene posibilidades reales de acceder a la nominación por el partido demócrata para competir en las elecciones presidenciales, y quien sabe, tal vez sea la primera mujer presidente. Un afroamericano, Barack Obama, también ha iniciado la carrera y también tiene sus posibilidades. El tercer candidato en liza, el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, ha despertado menos revuelo mediatico, pero también tiene su peculiaridad, es el primer hispano que presenta una candidatura no testimonial, una candidatura con ambición de acceder a la nominación.

No sabemos quien será finalmente elegido, pero lo cierto es que oiremos hablar en español. En la política USA ya no es una novedad. Fue en las elecciones de 1960, Kennedy versus Nixon, cuando por primera vez se utilizó el castellano en un spot electoral para la televisión. Ver a Jackie Kennedy pidiendo el voto para su marido en su curioso castellano puede hoy resultarnos gracioso (a mi me recuerda a Tamara), pero en su momento fue una autentica revolución.

lunes, 5 de febrero de 2007

Si non e vero, e ben trovato

Jorge Luis Borges decía “La lengua es un sistema de citas”. En su tercera acepción, el diccionario de la Real Academia Española define la palabra cita como: “Nota de ley, doctrina, autoridad o cualquier otro texto que se alega para prueba de lo que se dice o refiere.” Quien más quien menos, todos hacemos uso, en mayor o menor medida de las citas. El mercado está lleno de diccionarios de citas y la red ofrece centenares de páginas con la cita adecuada para cualquier uso y lugar. Pero existe un mundo más oscuro e interesante, el de las citas falsas.

Miguel de Cervantes en castellano y Oscar Wilde en inglés, encabezan la lista de autores a los que más frases inventadas se les atribuyen. No puede extrañarnos que tanto la Uncyclopedia como su versión española, la Inciclopedia los hayan convertido en sus personajes icono. Una gran parte de las entradas de la Inciclopedia acaban con una frase inventada –absolutamente destornillante-, que se atribuye al autor del Quijote, Wilde cumple la misma función en la Uncyclopedia.

Grandes escritores han hecho un arte de las citas falsas. Umberto Eco, García Márquez o Vila-Matas pueblan sus novelas con ellas. Como dice Vila-Matas: “la mitad de mis citas son inventadas, las pongo en nombre de alguien, para que la gente crea que es un autor importante y les guste más que si las dijera yo". Borges es el gran maestro, sus obras están plagadas de citas falsas que parecen auténticas y citas auténticas que consigue hacer aparentar como falsas.

Pero el universo literario es inmisericorde y le devuelve la moneda a Borges al atribuirle escritos en los que él no tiene arte ni parte y de los que con todas seguridad hubiera abominado. El más conocido el relamido poema Instantes.

El mundo de la política es un gran consumidor de citas falsas. Cuando oigamos a un político empezar una frase con el tópico lugar común: “como dice el poeta...” y no atribuya la frase a nadie, sospechemos, lo más probable es que se este inventando la cita. El primer gran maestro de la utilización de la cita falsa en la política fue el presidente norteamericano Theodore Roosevelt. A él se le deben una gran parte de las frases atribuida a Lincoln. Roosevelt, famoso entre nosotros por haber sido el presidente que, aprovechando el incidente del Maine, declaró la guerra a España que condujo a la perdida de las últimas colonias, Cuba, Puerto Rico y Filipinas, promovió la invención de frases atribuidas a Lincoln que utilizaba para justificar y legitimar su política.

A nivel domestico tenemos un caso bastante más divertido. A Carod-Rovira –y dejemos al margen la simpatía o antipatía que despierta el personaje- se le ha de reconocer un enorme sentido del humor. Corría el año 2001 y Carod concluyó una intervención desde el estrado de la siguiente guisa: “Como ya apuntó en el año 1923 en su conocido libro Otoño de trópico, Joaquim Ros i Lasalas, dejémonos de historias y vayamos por trabajo”. El diputado de CiU que salió a continuación para rebatir a Carod entronizo a Ros i Lasalas al empezar su intervención “no quisiera contradecir al gran escritor Ros i Lasalas, pero...”

Desde su primera aparición, Ros i Lasalas ha frecuentado los debates políticos en Cataluña, citado en numerosas ocasiones por Carod, pero no solamente por él. Ros i Lasalas tiene la frase oportuna para cualquier situación. Poco se conocía del personaje hasta el punto que, una ocasión, una diputada socialista le preguntó a su compañero de escaño “¿Quién es ese Ros i Lasalas?” a lo que el diputado le espetó “¿no lo conoces?, claro, es un escritor poco difundido que solo conocemos los especialistas y expertos en literatura catalana”.

En la medida que Ros i Lasalas se convertía en agente activo del debate político se iban conociendo cosas de él. Así supimos que era natural de Vilanova, uno más de aquellos indianos catalanes que hizo su fortuna en Cuba en donde vivió, publicó sus obras y murió. Su popularidad tardía le ha hecho aparecer en numerosos artículos de prensa de los diarios más prestigiosos. El escritor catalán Oriol Pi de Cabanyes descubrió, en un artículo en La Vanguardia, una desconocida faceta pictórica como autor de una pintura de estilo naïf expuesta ante los constituyentes de La Habana hace 75 años. Incluso el ayuntamiento de Vilanova se ha llegado a plantear el dedicar una calle del municipio a tan insigne vecino.

Las referencias a Ros i Lasalas pueblan el Diario de Sesiones del parlamento catalán, pero también en su momento hizo el salto a las Cortes Generales cuando en el debate estatutario en comisión Carod cerró su intervención con la frase: “Vivir para ver, que aseguraba en enero de 1928, desde La Habana, el gran escritor modernista catalán, Joaquim Ros i Lasalas.”, con el asentimiento cómplice del presidente de la comisión Alfonso Guerra.

¿Sabemos más de Ros i Lasalas?, si claro, sabemos que es una absoluta invención de Carod-Rovira que utilizó los apellidos de la cronista parlamentaria de Televisión Española, Carme Ros y de la cronista de TV3, la televisión catalana, Marta Lasalas, para bautizar a su invención. Lo realmente divertido es que todos aquellos que durante varios años se han tragado la historia son incapaces de reconocer su ignorancia disfrazada de petulante suficiencia y se las dan de cómplices de la broma. Ja. Y curiosamente, la broma hoy continua viva y Ros i Lasalas aparece de vez en cuando en la páginas del Diario de Sesiones del parlamento catalán.

Para cerrar el tema de las citas que mejor hacerlo con una de Abraham Lincoln. "Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo." Pero, ¿es de él o acaso un invento de Theodore Roosevelt?.

domingo, 14 de enero de 2007

Treinta fantasmas y un suspiro

Arthur C. Clarke y Stanley Kubrick escriben en el prólogo de 2001: una Odisea del Espacio, “Tras cada hombre viviente se encuentran treinta fantasmas, pues tal es la proporción numérica con que los muertos superan a los vivos. Desde el alba de los tiempos, aproximadamente cien mil millones de seres humanos han transitado por el planeta Tierra.” El cálculo es tan bueno como cualquier otro. En todo caso, la cifra es apabullante.

Cien mil millones de personas, cien mil millones de sueños, historias, tragedias y anhelos. Y ¿de cuantas de ellas tenemos consciencia?, de muy poquitas, seguro. Dicen que nadie muere del todo mientras está vivo su recuerdo, pero muy pocos recuerdos permanecen. Ni tan siquiera los de aquellos que se esfuerzan en dejar huella. Nuestras ciudades se pueblan de estatuas en recuerdo de personas que no significan nada para nadie. Los nombres de nuestras calles nos remiten a personas que significaron algo en algún momento pero que hoy tan solo son direcciones de correo. Y esos son los supuestamente más afortunados.

Están también los que se esforzaron en algo tan relativo como “pasar a la posteridad” y hoy residen en el más absoluto olvido. Cuantos políticos, escritores, científicos... que fueron importantes en siglos anteriores y de los que hoy no hay la más mínima memoria. La inmortalidad no se compra, pero hay quien se esfuerza. Ricos que legan sus fortunas a fundaciones para que perpetúen su recuerdo y se engañan creyendo que dentro de algunos años su nombre será algo más que una mera referencia postal.

He conocido gente obsesionada por el contenido de las supuestas seis líneas que les dedicará la Enciclopedia una vez que mueran. Nunca he entendido ese afán por ser fantasmas antes de tiempo.

Fantasmas, a cada uno de nosotros le corresponden treinta. Yo tengo el mío particular, una persona que ya solo vive en mi recuerdo. Soy la única persona viva que conserva referencia de él. Cuando yo muera, él desaparecerá conmigo. Su memoria, como la de la mayoría de nosotros no permanecerá más allá de un centenar y pico de años. En realidad un suspiro para los 4600 millones de años de nuestro planeta. Y siendo como es nuestro paso por la Tierra un mero suspiro ¿cómo es posible que haya quien se empeñe en hacerlo tan dificil?

miércoles, 6 de septiembre de 2006

Pisando años

A las personas las podemos dividir en multitud de categorías. Yo tengo mi propia clasificación. A mí me gusta dividir a las personas entre aquellas que tienen las preguntas y las que tienen todas las respuestas. Yo pertenezco al primer grupo y desconfío instintivamente de aquellas que lo son del segundo.

Las personas necesitamos explicaciones sencillas para todas aquellas cuestiones complejas que nos aquejan en nuestra complicada vida, y de ahí, en parte, el éxito de las religiones. Para vivir seguros necesitamos certezas, no importa que estas vengan de la razón o de la fe O, como en mi caso de la fe en la razón.

Pero por muchas certezas que tengamos, sigo prefiriendo las dudas. Me gustan las preguntas, me quedo con las preguntas. El mundo nunca avanza gracias a los que tienen todas las respuestas. Ellos ya lo saben todo. Para ellos todo está bien. El progreso siempre viene de la mano de aquellos que se han formulado preguntas.

Einstein se formuló alguna que otra pregunta. Y, gracias a él, hoy sabemos un poco más. Antes de él, se pensaba que el tiempo transcurría de la misma forma en cualquier rincón del Universo, fuera cual fuera el movimiento o la ubicación del observador. Hoy sabemos que no es así. Que, en función de determinadas variables el tiempo puede transcurrir más o menos rápidamente.

Einstein lo formuló, pero lo cierto es que algunos ya sabíamos previamente. Solamente hacía falta mirar a algunas mujeres para saber que el tiempo no transcurría igual para todas. Vicente Verdú nos lo recordó en un artículo de El País, hace ya cerca de diez años:

"Hay personas que dotadas de un poder inconfundible, antiguo y exclusivo, alcanzan en un punto de su vida la condición de gigantes humanos. Cuando estos seres se despiden de una reunión en la que estamos, medio mundo se despide con ellos y cuando reaparecen en otro momento, allí donde nos hallamos, el espacio reluce de golpe como en un cuadro. No importa, en muchos casos, que estos ejemplares sean famosos, ilustres o eruditos, su naturaleza es en sí una excepción que convierte en lujo la simple relación con ellos.”

“Algunas mujeres elegantes, perspicaces y especialmente hermosas representan bien a esta raza que ni se degrada ni pierde poder con la vejez. El tiempo que tanto nos derruye a los demás se deposita en ellas como un sedimento de alta calidad y no parece, de esta manera, que vayan a morir nunca. Más aún: habiendo estado a su lado el futuro se hace impensable sin su visión. Exactamente, imposible de concebir, inaccesible al pensamiento. Aparecen o se las encuentra -cuando se posee esta fortuna- formando parte de lo más definitivo del universo y es así tan difícil imaginar su fin como lo es eliminar un amanecer o la fragancia de un bosque.”


Y porque será que siempre me acuerdo de Einstein cuando se acerca tu cumpleaños.

viernes, 16 de junio de 2006

Por una migajas de cariño

Están entre nosotros, a simple vista nada les distingue del resto de las personas, caminan, beben, comen, hablan… todo igual. Pero llevan sobre sus espaldas el peso de una tremenda losa. Guardan en su interior el secreto de un amor inconfesable.Algo pasa cuando el clásico del amor oculto Poema del renunciamiento, de José Angel Buesa, tiene mas de 20.000 entradas en Google. Otro tanto tiene la versión moderna de la historia, la de Luis García Montero, Aunque tu no lo sepas. No hablamos de las entradas de los autores, si no de cada uno de los poemas. Es evidente que el amor, todo y siendo un sentimiento universal, está mal repartido.

Yo me enamoro de ti, tu de mi amigo, mi amigo de tu amiga y mi amiga de mi. Es un clásico de la comedia romántica y en el cine suele acabar bien. Incluso Carlos de France, el que fuera fundador de Objetivo Birmania, en el que ha sido su único albúm en solitario, Vivo al revés, tiene una divertida canción sobre el tema, Me gusta la salsa. Pero en la vida real todo es distinto. En la vida real no suele ser tan divertido.

Es una pesada losa que las más de las veces se trata de llevar con dignidad. Es un peso en el corazón que duele, que hiere profundamente. Estos amores ocultos suelen ser más fieles y estables que el amor correspondido. En tanto que nunca se concreta en algo real, el deseo se eterniza. Se pasan la mitad de la vida pensando en ella o él y la otra mitad intentando encontrar la manera de dejar de pensar en ella o él. Creo que era Sabina, pero no estoy muy seguro, quién lo decía "lo que me cura me tortura”. Se conforman con un gesto, una mirada, la más mínima señal de complicidad, de afecto. En realidad, mendigan una migaja de cariño.

Puede ser muy romántico, muy bonito y efectivo en la literatura o el cine. Pero no nos engañemos, en realidad es una lata.

PS. Hay una preciosa canción de Pasión Vega que plantea una maravillosa pregunta: "¿Dónde van los besos que no llegan a ninguna parte?". Si alguien tuviera la respuesta…

jueves, 25 de mayo de 2006

Y si nos arriesgamos


La mayoría de nosotros nos pasamos la vida coleccionado, a partes más o menos iguales, dudas y certezas. Las dudas nos despiertan inquietudes, las certezas también pues, en el fondo, no dejan de ser dudas disfrazadas de certezas. Así, sabemos que vamos a morir, esa es una certeza obvia. Pero no sabemos cuando, ni donde, ni como... esas son las dudas que enmascaran una presunta certeza.

Vivir es, con toda seguridad, el concepto más polisémico que existe. Significa algo distinto para cada uno de nosotros y, así, existen tantas definiciones como seres humanos. Es un concepto que vamos definiendo en el devenir de nuestra propia vida. Leila Pinheiro en una hermosa canción dice que vivir es "afinar un instrumento, de dentro hacia fuera, de fuera hacia adentro, en toda hora y en todo momento…”. No sé si la definición es muy acertada o no, pero la canción es preciosa.

Vivir es básicamente tomar decisiones, y por consiguiente asumir riesgos. En una época tan absurda como la nuestra, donde existe una ocupación para cada presunta necesidad, por supuesto existe la de experto en percepción de riesgos.

En una curiosa película de John Hamburg, que aquí se tituló “Y entonces llegó ella”, Ben Stiller daba vida a uno de ellos. Una persona obsesionada por minimizar el impacto de cualquier decisión a quien hacía entrar en crisis una esplendida Jennifer Aniston que personificaba el polo opuesto. (Si, lo confieso, me gustan las comedias románticas y me gusta Jennifer Aniston, que le vamos a hacer, nadie es perfecto).

Ben Stiller representaba a un personaje, pero Paul Slovic es, en verdad un experto en percepción de riesgos. Me llamó la tención en una entrevista que publicaron en la Vanguardia hará ya cerca de una año y que se puede leer integra en el blog de el gong, cuando afirmaba que "he dedicado mi vida a probar que separar la razón de los sentimientos no es aconsejable y, además, es imposible."

Slovic abunda en la idea que no todo se puede decidir en función de conceptos racionales ni datos estadísticos. Que, aquello que llamamos intuición no solo pesa más en la toma de nuestras decisiones sino que, a menudo, es más certero. Y dado que no podemos actuar en función de un permanente cálculo de probabilidades ¿por qué no dejarnos llevar por nuestro corazón?.

Quién no se arriesga no vive, dicen. La certeza es que nunca te despertarás viéndote en sus ojos. La duda es ¿Qué pasaría si le dijeras que la quieres?


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jueves, 15 de diciembre de 2005

Próxima estación

Cualquier entrenador justifica los resultados de su equipo con frases tan manidas como "fútbol es fútbol", "esto es un juego", "a veces se gana y a veces se pierde", "tuvimos mala suerte" Pero hubo uno, controvertido y peculiar, que nos descubrió e hizo amar el baloncesto a más de una generación de españolitos, que utilizaba una que a mí siempre me pareció genial:"lo que no puede ser no puede ser y además es imposible", Antonio Díaz Miguel.

Esta frase es un extremo. Un imperativo definitivo y absoluto. Hay otra, la que una vez me dijo Ella, "nunca renuncies a nada", que es igual de absoluta y definitiva. Son las dos estaciones, origen y final, de ese trayecto de circunvalación permanente que se llama vida.

Entre medio, hay múltiples paradas, en las que a veces nos apeamos, o en las que permanecemos esperando la llegada de nuestro transporte. Las hay confortables, con asientos y paravientos, en lugares agradables y cálidos y también las hay austeras e incomodas, en páramos azotados por el viento y expensas de de una peremne lluvia.

Tienen nombres hermosos y evocadores: Desengaño, Soledad, Amistad, Amor, Maternidad, Otoño… pero hay una especial, que continuamente anuncia la megafonía de este transporte: Próxima estación Esperanza, es en esta en la que me quiero apear.

domingo, 27 de noviembre de 2005

Marchando una de tópicos



Soy catalán. Un hecho absolutamente circunstancial, el nacer en un lugar u otro del mundo, se supone que ha de prefigurar mi manera de ser, mis gustos y aficiones, mi manera de pensar e incluso mi manera de sentir. Presupone también que ha de definir la manera en que me ven el resto de las personas. O no.

Si me tuviera que definir en función de tópicos y prejuicios. Diría, soy catalán. Mis compatriotas me ven serio y trabajador. No me gustan los toros. Me gusta el fútbol, soy del Barça y creo que el rugby es un deporte de pijos. Pienso que las procesiones de semana santa son una extravagancia de los andaluces. Todos los policias hablan castellano con acento andaluz o extremeño. La estaca es una canción antifranquista. Mi tierra es una tierra de inmigración. La culpa de todo la tiene Madrid.

En cambio, si le pidiera a mi vecino que hiciera la misma prueba me diría: Soy catalán. Mis compatriotas me ven como la alegría de la huerta, amante de la juerga y el vino, un indolente meridional, jugador de petanca y bebedor de pastis. Me vuelve loco la corrida. Me gusta el rugby, soy de la USAP y creo que el futbol es un deporte de señoritos. Me gustan las procesiones de Semana santa y no me pierdo ni un solo año la Procesión de la Sanch. Los gendarmes son catalanes y hablan catalán. La estaca es el himno de la USAP. Mi tierra es una tierra de emigrantes. La culpa de todo la tiene París.

Mi vecino, como todos en esta zona del hexágono llamada genéricamente Rosellón, es catalán de nacionalidad francesa. No consentiría que nadie pusiera en duda su catalanidad, es catalán, ambos lo somos, pero el tópico que nos define a uno y otro poco tiene que ver. Hemos de creer que nuestra manera de ser y de pensar viene definida por nuestro pasaporte o algún día acabaremos convenciéndonos que somos los somos y no donde nacemos.

Hace 300 años, cuando las tierras, los hombres y mujeres no eran más que meras posesiones del monarca de turno, hubo uno, Felipe IV, que lo era de las Españas y que prefirió conservar determinadas posesiones en Flandes e Italia a cambio de una parte importante de Cataluña y cedió esta a su homónimo francés. Desde entonces hay catalanes de nacionalidad española y catalanes de nacionalidad francesa.

Dice Drexler que su patria está en la frontera, yo la mía no sé muy bien donde está (si alguien la encuentra que me lo diga) en todo caso lo que si que está en la frontera es mi casa, el lugar que hace muchos años escogí para convertirme en abono y a donde, siempre que puedo procuro escaparme y pasar largas temporadas. En un diminuto pueblecito de montaña de la Cataluña francesa, donde me junto con mis vecinos a ver crecer la hierba y reírme de los tópicos y del mundo. Y cada vez estoy más convencido que para nada fue casual que Dalí situará el centro del mundo en la estación de Perpinyà.

domingo, 20 de noviembre de 2005

Empacho de información

Durante muchos siglos, la mejor manera de manipular a las personas era negándoles la información. La gente sabía muy poco de lo que acontecía más allá de su pueblo, de cómo eran las otras gentes, de que forma pensaban y que problemas tenían. Los púlpitos eran prácticamente el único vehículo –siempre interesado- de hacer llegar las noticias. Y cuando aparecía algún forastero, la pregunta recurrente siempre era “Qué noticias trae de…”

Hoy eso es impensable. La información no corre, vuela. Tenemos la fortuna de vivir en tiempo real acontecimientos que suceden a miles de kilómetros de nosotros. Tenemos acceso a diferentes canales de información y, teóricamente, gracias a ello, podemos construirnos una opinión propia. Pero que difícil resulta ante la avalancha de información que recibimos. De la escasez pasamos a la sobreabundancia y nos hemos generado un nuevo problema: el exceso de información.

Mi jornada empieza muy pronto y lo hace con la lectura apresurada de los cuatro diarios más importantes de mi ciudad. Después empieza el aluvión. Sobre las 8 de la mañana llega a mi correo el primer resumen de prensa, unos 200 folios que recogen lo más importante que ha publicado la prensa mundial. Diez minutos más tarde recibo el resumen de titulares, unos 160 accesos directos a la información publicada en su origen. A las nueve de la mañana llega el resumen de la prensa digital, unas 30 entradas de los confidenciales y publicaciones que nada más son visibles en la red. Sobre las 11 me llega la segunda edición del resumen que recoge lo publicado en la prensa de las capitales de provincia españolas, unos 200 folios más. Diez minutos más tarde, la segunda edición de titulares y una vez a la semana el resumen semanal de los artículos de opinión publicados en la prensa mundial, hablamos de unos 300 folios. Si me siento hambriento de información puedo acceder permanentemente, a través de mi ordenador, a un servicio que, a lo largo del día, va almacenando las grabaciones de todo aquello que se dice en las emisoras de radio y estaciones de televisión de España, sobre una serie de temas prefijados. Si lo quisiera ver y oír todo, necesitaría tres días para poder hacer el equivalente a uno. Es absurdo. Alguien puede pretender no ya que asimile ese volumen de información, sino que tan siquiera tenga ánimo y voluntad de acceder a él. Pero lo recibo porque se supone que es indispensable para mi trabajo. Ja! y aunque a efectos laborales esto no importe demasiado, tengo una vida propia.

Reconozco que mi caso no es paradigmático, pero en el mundo habrá miles de personas en una situación parecida a la mía y todos, en mayor o menor medida, sufrimos el exceso de información. Nos hemos generado un problema nuevo.

Según una encuesta reciente, un 71 por ciento de las mujeres y el 65 por ciento de los hombres alemanes se sienten sometidos a una presión de información que les genera estrés. Un artículo de Cecilia Suárez habla de que "estudiosos de la comunicación, médicos, psicólogos y psiquiatras, ya han delineado algunas de las consecuencias de la proliferación de informaciones sobre nuestra capacidad de comprensión. Ellos nos hablan de la “angustia informativa” que se padece cuando no se es capaz de discernir lo útil de lo banal. De la “fatiga por exceso de información”, el elevado nivel de estrés de los que no pueden asimilar tanta información como la que reciben, que se caracteriza por un estado psicológico de hiperexcitación, ansiedad, e inseguridad que provoca una parálisis de la capacidad analítica y puede conducir a tomar decisiones imprudentes o arribar a conclusiones equivocadas."

Lo grave es que, como apunta dicho artículo, las personas que padecen exceso de información no solamente pierden la capacidad de análisis sino también la de indignarse con las situaciones de injusticia.

A problemas nuevos, soluciones imaginativas, oportunidades de negocio. Proliferan las conferencias y seminarios sobre la gestión de la información y hemos creado un nuevo especialista, el gestor de la información que se dedica a extraer para nosotros lo relevante obviando lo banal. Busca agujas en inmensos pajares.

Hemos creado una nueva especialidad la Infonomía que se autocalifica como la gestión inteligente de la información. Y hemos creado también nuestros propios críticos, nuestros "antisistema", la Ecología digital, "mientras que el planeta entero parece haber sucumbido ante los encantos de la Era de la Información, el abuso y el exceso de información parecen llamar a gritos a un sentido común todavía inexistente, a un desarrollo informacional sostenible, a una ecología digital que preserve al planeta y a sus habitantes del ruido y del estrés de la comunicación permanente."

En medio de este panorama, que difícil resulta construirse una opinión propia. Definir un pensamiento. Pensar por uno mismo. Me quedo con unas recomendaciones de Cecilia Suárez que creo todos deberíamos tener siempre presentes:

“La información, si bien es indispensable, es sólo un pretexto para pensar.

Sirve para profundizar en ella, no para acumularla meramente.

No debemos olvidar que la lectura es un ejercicio del pensamiento: es pensar con una guía.

El objetivo último de la lectura no es estar informado (acumular información) sino pensar.

Leer para pensar y, creativamente, generar nuestra propia información.”

lunes, 14 de noviembre de 2005

¿Existe vida más allá de nuestro problema personal?

La vida no es plácida. Todos tenemos momentos malos y momentos peores. Los hay, incluso, que los tienen buenos, pero esos, como son pocos, no cuentan. A veces un problema, sea grande o pequeño, se apodera de nosotros y consigue que no podamos ver más allá de él. Consigue convertirse en el centro de nuestra vida, Un cristal que deforma la realidad y la dibuja en función de sus intereses y no de los nuestros.

Habitualmente el centrismo tiene buena prensa. Pero verlo todo a través de una óptica determinada no es necesariamente es bueno. El centrismo es padre de muchos errores.

Está el error de ver la historia a través de nuestros ojos de europeos. Es el Eurocentrismo, la expresión mas característica de esta manera de ver las cosas la encontramos en los mapas. Europa con 9,7 millones de km2 resulta mayor que Sudamérica que tiene casi el doble de superficie: 17,8 km2 o la península Escandinava, con 1,1 millones de km2 aparece mayor que la India, que es 3 veces más extensa, con sus 3,3 millones de km2. En palabras de Eduardo Galeano, "Hasta el mapa miente. Aprendemos la geografía del mundo en un mapa que no muestra el mundo tal cual es, sino tal como sus dueños mandan que sea. En el planisferio tradicional, el que se usa en las escuelas y en todas partes, el Ecuador no está en el centro, el norte ocupa dos tercios y el sur, uno. América Latina abarca en el mapamundi menos espacio que Europa y mucho menos que la suma de Estados Unidos y Canadá, cuando en realidad América Latina es dos veces más grande que Europa y bastante mayor que Estados Unidos y Canadá. El mapa, que nos achica, simboliza todo lo demás. Geografía robada, economía saqueada, historia falsificada, usurpación cotidiana de la realidad del llamado Tercer Mundo, habitado por gentes de tercera, abarca menos, come menos, recuerda menos, vive menos, dice menos."

Está también el etnocentrismo, la tendencia emocional que hace de la cultura propia el criterio exclusivo para interpretar los comportamientos de otros grupos, razas o sociedades y que deriva en la creencia en la superioridad de la propia etnia. Y están también sus múltiples secuelas: el etnocentrismo educacional, el Etno. Medicinal, el Etno. Lingüístico...

Y, finalmente, también del egocentrismo, que según definición médica universalmente aceptada se trata de percibir la realidad desde el propio punto de vista, con la imposibilidad de colocarse en el lugar de la otra persona y no existiendo clara diferencia entre lo objetivo y lo subjetivo, entre el yo y el otro.

Todos, en mayor o menor medida, somos egocéntricos y tendemos a pensar que nuestro problema es la cosa más importante que está sucediendo en el mundo en ese momento. Y que, además, todo lo que sucede está en función de él. Pero después, algún día, nos damos cuenta que no es así. Por eso es conveniente desenfocar de tanto en tanto, ver un poco más al margen de nuestros cristales y buscar más allá de nosotros mismos, de nuestros prejuicios, de nuestros tópicos e, incluso, de nuestras desgracias. Porque, como decía Terry Pratchett, "La verdad quizá esté ahí fuera, pero las mentiras están en tu cabeza".

viernes, 4 de noviembre de 2005

Dejemos libres a los sentimientos

Me dijo "no has notado como se le ha apagado el brillo de los ojos" y asentí, pero no era sincero. Recordaba como minutos antes me había vuelto a perder en el amparo de esa mirada, como me había reconfortado en ese familiar reflejo ámbar, sentía como ese destello me hacia perder el mundo de vista. Sabía que, nuevamente, el cariño me cegaba.

No hay nada más libre que nuestros propios sentimientos. Y precisamente por eso tan mala prensa tienen. Nos pueden obligar a pensar de una determinada manera, nos pueden engañar y hacernos creer en cualquier mito irrazonable, pero nadie, a excepción de ellos, puede decidir a quien debemos amar o a quien odiar.

Están por encima nuestro y deciden por nosotros, y ellos, que son tan libres en muchas ocasiones nos acaban convirtiendo en sus esclavos. ¿Puede permitir la sociedad la existencia de un reducto, no ya libre, sino absolutamente libertario y que además nos dirija? Por supuesto que no.

Primero intentaron separarnos de ellos. Disociarlos de nuestra toma de decisiones. Nos repitieron "no puedes dejarte llevar por el corazón, usa la cabeza". Nos lo dijeron una y otra vez, y aún hoy insisten, pero no funciona. Las personas seguimos creyendo en los sentimientos. La sabiduría popular continua calificando a una buena personas como alguien con sentimientos".

Lo segundo que intentaron fue utilizarlos a favor de conceptos tan ajenos a ellos como el éxito o la productividad. Lo llamaron inteligencia emocional. Quisieron hacernos creer que las emociones piensan y las razones sienten, pero tampoco invirtieron mucho esfuerzo en engañarnos. El gran gurú de la inteligencia emocional el Dr. Daniel Goleman es claro y meridiano: "Las personas con habilidades emocionales bien desarrolladas tienen más probabilidades de sentirse satisfechas y ser eficaces en su vida, y de dominar los hábitos mentales que favorezcan su propia productividad; las personas que no pueden poner cierto orden en su vida emocional libran batallas interiores que sabotean su capacidad de concentrarse en el trabajo y pensar con claridad". Los sentimientos puestos al servicio de la eficacia y la concentración en el trabajo, ¿no existe algo más alejado a lo que es su propia esencia, la libertad?

Han querido eliminarlos y disfrazarlos, ¿que quedaba por hacer?, es bien sabido que si no puedes derrotar a tu enemigo te has de unir a él, así pues se dispusieron a directamente utilizarlos, nacieron las Lovemarks. El término lo acuñó Kevin Roberts, Consejero Delegado Ejecutivo Mundial de Saatchi & Saatchi, la macro-agencia de publicidad que durante años llevó las campañas de Margaret Thatcher. ¿Qué es una lovemark? Es una marca que además de contar con el respeto del consumidor, establece vínculos emocionales, profundos y duraderos basados en los sentimientos. Las marcas no nos ofrecen un producto, sino un estilo de vida y una visión del mundo, juegan con nuestros sentimientos para hacernos consumir. Es la consagración de la célebre frase de Henry Ford, "no vendemos coches, vendemos sensaciones".

¿Caeremos en su trampa? Si, de momento, porque como muy bien afirmaba David Lubars, alto ejecutivo del Grupo Omnicon y recogía Naomi Klein en su libro No Logo, "Los consumidores son como las cucarachas. Los rocías una y otra vez hasta que con el tiempo se vuelven inmunes”. Nos volveremos inmunes y tendrán que inventar otra cosa.

Yo, hoy por hoy, prefiero seguir dejándome cegar por los sentimientos. Ese maravilloso universo que retrataba Antonio Gala, en un artículo publicado hace ya casi treinta años, "Cuantas palabras y frases y teorías vertidas contra los sentimientos. Cuanto desdén ante ellos, siendo así que lo que acerca y lo que separa a unos hombres de otros no es la riqueza o la escasez, no la inteligencia o la torpeza, no las razas ni las fes, ni las ideologías, sino la presencia o la ausencia de empatía, de la posibilidad de captar los mensajes verbales o no de los sentimientos, de la aptitud para sentir dentro (tal es el significado de la palabra en griego), para percibir las experiencias subjetivas de los demás, o sea, sus emociones: amorosas estéticas, del gozo o de la pena, ante el desorden o ante la maravilla abrumadora del mundo."

sábado, 29 de octubre de 2005

Aprender a comunicar

¿Quieres ser feliz?, ¿quieres crear una empresa?, ¿quieres triunfar en los negocios?, ¿quieres aprender a seducir?, ¿quieres dejar de fumar?, ¿quieres adelgazar?, ¿quieres vencer al stress?, ¿quieres crear un blog?... No hay problema. En este mundo nuestro, donde el pensamiento ha sido sustituido por los manuales de autoayuda, existen soluciones para todo.

Yavé escribió el primer decálogo. Las diez reglas de oro para ser feliz, que así se podía haber titulado si Moisés hubiera tenido un asesor de marketing. Y, desde entonces, han sido miles los decálogos que intentan compendiar todo un saber en unas pocas líneas. Yo quiero proponer uno, El decálogo para una comunicación eficaz, que como todo buen decálogo, tiene once reglas.

1. Regla de la simplificación y del enemigo único. Se trata de adoptar una sola idea fuerza o un solo símbolo. Una de las formas más efectivas de simplificar es individualizar al adversario personificándolo. Todos nuestros males tienen un solo culpable. Aznar-Zapatero, Bush-Bin Laden, Madrid o los catalanes, el Mercado, la Globalización… ¿Qué sería de las empresas sin la figura del culpable universal?, ese trabajador al que siempre se le puede dar la culpa de todo.

2. Regla del método del contagio. Se trata de reunir diversos adversarios en una sola categoría o un sólo individuo. ¿Alguien se acuerda de la conspiración judeo-masónica? Ahora esta más de moda hablar de los rojo-separatistas.

3. Regla de la transposición. Se trata de cargar sobre el adversario los errores propios o los defectos, respondiendo al ataque con el ataque. Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que los distraigan.

4. Regla de la exageración y la desfiguración. Se trata de aprovechar una pequeña anécdota para convertirla en una gravísima amenaza. Si un proyecto de ley se compromete a “proteger y respetar todas las religiones” promueve la poligamia dado que mormones y musulmanes la aceptan. Así, ¿Si una propuesta de ley se compromete a proteger los animales, promoverá la zoofilia?

5. Regla de la vulgarización. Toda propaganda ha de ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Así es necesario que el esfuerzo mental a realizar sea tan pequeño como más grande sea la masa que es necesario convencer. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa, por otra parte tienen gran facilidad para olvidar.

6. Regla de la orquestación. La propaganda ha de limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente acaba por convertirse en verdad.”

7. Regla de la renovación. Es necesario emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda, el público esté interesado en otra cosa. Se trata de que las respuestas del adversario nunca puedan contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

8. Regla de la verosimilitud. Hace falta construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de globos sonda o informaciones fragmentarias. Quieres vender una idea, encarga varios informes “independientes” que la justifiquen para que la puedas citar como fuente de autoridad.

9. Regla del silenciamiento. Se trata de callar sobre las cuestiones de las que no se tienen argumentos y se trata de disimular las noticias que favorecen al adversario.

10. Regla de la transfusión. Como dice el experto Jean-Marie Domenach: “Por regla general la propaganda siempre opera a partir de un substrato pre-existente, sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales” Se trata de difundir argumentos que puedan enraizar en actitudes primitivas ya instaladas. La mujer no es capaz de… Los inmigrantes son delincuentes… Madrid nos roba… Los catalanes son insolidarios …

11. Regla de la unanimidad. Se trata de llegar a convencer a mucha gente que acabe pensando “como lo hace todo el mundo”, creando una falsa impresión de unanimidad. Esta regla ha sido estudiada en la teoría de “la espiral del silencio” de Elisabeth Noelle-Neumann, según la cual, las personas adoptan casi instintivamente sus opiniones a lo que consideran “socialmente aceptable”. Todo el mundo esta de acuerdo que… Como ya sabe todo el mundo…

Seguro que todos hemos reconocido determinadas actitudes o acciones que –en nuestro ámbito laboral, social o político-, se desarrollan al amparo de alguna o todas estas reglas. Pues bien, no se trata de ningún moderno manual de marketing, corresponden a un artículo que el consultor de marketing, Marçal Moliné publicó hace un par de años en la revista Anuncios y en el que sintetizaba las principales reglas de la propaganda nazi.

Visto de qué forma ese estilo de comunicación impregna nuestra realidad, es obvio concluir que hoy el nazismo no es solamente una nefasta ideología, es una actitud ante la vida, una forma de actuar y comportarse. Se puede ser muy progresista y acabar actuando como un nazi. No llevan camisa parda, no saludan a la romana ni van con llamativas svásticas, pero viven con nosotros y, a veces, dentro de nosotros.

Para quien quiera saber más:

Existe un excelente trabajo de la profesora Emma Rodero Antón de la Universidad Pontificia de Salamanca titulado:

“Concepto y técnicas de la propaganda y su aplicación al nazismo”

lunes, 17 de octubre de 2005

Quiero una Viagra para mi amigo

Seguro que todos hemos tenido o tenemos un amigo o amiga especial. Una persona con la que podemos compartir nuestros miedos, nuestras angustias. Esa persona con la que podemos mostrarnos tal y como somos, sin mascaras, disfraces ni corazas. Alguien a quien mostrar nuestra debilidad, nuestra fragilidad. Alguien ante el que podemos desnudarnos sin vergüenza, hacerle partícipe de los rincones más recónditos de nuestra alma y, probablemente, alguien a quien acabar agobiando.

Imaginémonos lo duro que puede resulta ser siempre esa espalda que acaba cargando con los problemas de la humanidad. Las religiones, que de habitual crean problemas, algunas veces intentan solucionarlos. Los judíos tienen ese maravilloso invento que se llama Muro de las Lamentaciones; los católicos inventaron el sacramento de la confesión, pero no nos engañemos, en este caso el sacerdote no hace el papel de amigo, cumple una labor intermediaria, cual empresa de mensajería, recibe los problemas y los traslada al destinatario, él no se los queda. Pero, ¿que pasa con esa inmensa minoría que o bien no tenemos religión o nos la inventamos a nuestra medida?, para esos están los amigos.

Nuestro amigo escucha con paciencia, intenta comprender, analizar, y lo hace desde una posición más objetiva, se integra en nuestro problema y lo hace suyo. Acaba cargando con él e intenta que así nuestro peso sea más liviano. Y, aunque en muchos casos su consejo sea inútil –está demasiado cercano a nosotros como para tener perspectiva-, intenta ayudar. Pero, pobre amigo, ¡que inmenso sacrificio le exigimos a veces!

Él se ha hecho propietario de nuestro problema. Lo hemos convertido en nuestro depositario. Tal vez nosotros consigamos una tregua y sintamos una cierta mejoría pero a él, en la mayoría de los casos, le generamos una inmensa sensación de impotencia. Quiere ayudarnos, pero es sabedor de que no puede. No hemos resuelto nuestro problema y hemos acabado creando otro a un ser querido.

En ningún caso quiero reivindicar esas amistades a la inglesa que, como decía Borges "empiezan por excluir la confidencia y que muy pronto omiten el diálogo” pero si que reclamo y exijo con todas mis fuerzas una Viagra emocional. Esa maravillosa pastillita que cure la impotencia de nuestro sufrido amigo y que le de las fuerzas necesarias para afrontar nuestros problemas. No sería maravilloso que la próxima vez que escucháramos la temida frase “perdona, pero tengo que hablar contigo” viéramos a la persona venir con una pastillita y un vaso de agua y nos supiéramos capaces de hacer frente al cúmulo de desgracias del que nos iban a hacer depositarios. Venceríamos la impotencia.

¡Cuantas relaciones se han salvado desde el invento de la Viagra¡ ¡Cuantas se podrían salvar si se decidieran a inventar una Viagra emocional!

lunes, 10 de octubre de 2005

Galaxia Oopart

Has pensado alguna vez ¿qué demonios pinto yo aquí?. Te has sentido ajeno, extraño. Te has visto como un intruso en la fiesta. Y no, no estoy hablando de aquella ocasión en que, por motivos inconfesables, accediste a ir al cine de arte y ensayo a ver una película azervaijana en versión original. No, se trata de algo mucho más difuso y sutil. De esa sensación que todos, alguna vez, hemos sentido y que se define como estar fuera de lugar. Si es así, felicidades, eres un Oopart.

Oopart es el acrónimo en inglés de Out of Place Artifact (literalmente, Artefacto fuera de lugar). La imprescindible wikipedia nos informa que "es un término acuñado por el zoólogo americano Ivan T. Sanderson que hace referencia a objetos paleontológicos encontrados en lugares muy extraños o incluso imposibles. El término alude a una amplia gama de objetos, principalmente aquéllos que se han encontrado en lugares donde se creía imposible por sus características o porque no haya objetos similares de la misma procedencia. También pueden ser los que no pertenecen a su época, es decir, objetos demasiado modernos o complejos pero que están datados en épocas muy antiguas que no les corresponden."

La lista de Ooparts es extensa. Tal vez el más conocido de ellos sea la Pila de Bagdad, una auténtica batería eléctrica fechada en el 250 AC y desgraciadamente desaparecida del Museo Arqueológico de Bagdad durante el expolio que siguió a la ocupación de la ciudad. Pero hay muchos más, los tubos de Baigong, en China;la lente de cristal de Heluan; el mecanismo de Antiquitera, el martillo de Kingoodie, en Escocia; el planeador Saqqara, en Egipto... Pero por muy larga que sea la lista, los Ooparts humanos siempre seremos muchos más.

En determinados casos el hecho de ser Oopart es visto como una cualidad, es cuando hablamos de “alguien adelantado a su tiempo”, “un personaje propio del renacimiento...”, pero en la mayoría de ocasiones el Oopart es simplemente raro -en el mejor de los casos-, o directamente inadaptado.

No es grave, no conozco a nadie que, en alguna ocasión, no se haya sentido Oopart. Ciertamente algunos lo son durante mucho tiempo o toda la vida, pero son los menos. Lo normal, en días como estos, es sentirse Oopart bajo ciertos estímulos como la lectura de la prensa o las tertulias de la radio. El mundo laboral es también un hábitat extraordinario para desarrollar nuestras cualidades de Oopart.

Hasta hubo una famosa serie de televisión dedicada a los Ooparts, la añorada Doctor en Alaska (Northern Exposure), donde el doctor Fleischman luchaba impotente por adaptarse a ese mundo extraño y ajeno que representaba el pueblo de Cicely. Fleischman ese auténtico héroe de los Ooparts.

No recuerdo quien fue él que dijo "vistos de cerca todos somos raros", hoy, seguramente, podríamos decir “de cerca, todos somos Ooparts.

jueves, 9 de junio de 2005

Enigmas y misterios

De buen seguro, miles de personas andan en estos momentos preguntándose millones de cuestiones que les preocupan y, algunos casos, atormentan. Es lo que conocemos como enigmas y misterios.

¿Existió la Atlántida?, ¿Qué son las líneas de Nazca?, ¿Llegó de verdad el hombre a la Luna?, ¿Es posible la combustión espontánea?, ¿Cuál es el misterio de Stonehege?, ¿Qué se esconde en el área 51?, ¿Existen los fantasmas? ¿Y los duendes?, ¿Y las hadas?, ¿Y los ángeles?, ¿Qué sabemos de los OVNIS?, ¿Y de los abducidos?, ¿Y de los contactados?, ¿Es real Nessie, el monstruo del Lago Ness?, ¿Qué son en realidad las caras de Bélmez?, ¿Alguien vio alguna vez al Yeti?, ¿Y al chupacabras?, ¿Y al Bigfoot?, ¿Fueron los egipcios una civilización tocada por la varita mágica de los “construye-pirámides”? ¿Fue Cristóbal Colón el primer europeo en llegar a América? ¿Fueron los fenicios, o los egipcios, o los vikingos...?, ¿Es posible la videncia?, ¿Qué hay de cierto en las profecías de San Malaquias?, ¿Y en las de Nostradamus?, ¿Los poltergeist son un fenómeno real?, ¿Funciona la ouija?, ¿Son auténticos los mapas de Piri Reis?, ¿Funciona el Código Secreto de la Biblia?, ¿Es posible la telepatía?, ¿Y el control mental?, ¿Qué son los círculos del trigo?, ¿Barcelona tiene alcalde?... Se podría elaborar una lista ad infinitum, y, con toda seguridad, todos conocemos muchos más de los que aquí reseño.

Por haber hay hasta los misterios verdaderos. La revista "New Scientist" ha recopilado los 13 misterios científicos que, a día de hoy, siguen provocando quebraderos de cabeza a la comunidad científica internacional. Y que van desde el efecto placebo, al misterio del horizonte, la fusión fría o los tetraneutrones.

Y pensar que con todos estos misterios, con todas estas preguntas sin respuesta, a mí sólo hay una que me inquieta: ¿Por qué vos no me querés? (que lindo suena así).

miércoles, 8 de junio de 2005

Siempre hay alguien mejor

Todos conocemos a ese tipo de personas que siempre quieren ser los primeros en todo. En el colegio, en la uni, en el trabajo..., en la vida. Viven luchando para conseguir ese deseo obsesivo. Hasta que un día descubren lo que la mayoría ya sabemos, siempre hay alguien mejor.

Y tal vez nos preguntemos ¿qué sucede entonces?. Pues lo que acostumbra a pasar cuando entran en contradicción nuestros deseos y la realidad. Como se dice ahora, caen en la zona oscura, se lanzan a un desvarío incontrolable. Son capaces de votar PSOE y hacerse fanáticos seguidores de la COPE, descubrirse como abertzale en Almendralejo e incluso los hay que fundan el club de fans de Acebes en el seno del Partido Comunista Marxista Leninista fracción Recta Vía que Nunca Desvaría (PCML-RVND), los que todavía conserva algo de sentido optan por opciones más light como la droga o la prostitución, pero todos tienen en común algo, optan por castigarse.

Un antiguo anuncio de Nike (que afortunadamente nunca se atrevieron a publicar en Europa), presentaba al medalla de plata de una competición como “el primero de los perdedores”, por otra parte siempre nos machacan con que Einstein (y aquí pongamos cualquiera de los genios reconocidos) era un estudiante mediocre. Se nos envían inputs aparentemente contradictorios pero con un mensaje común “puedes llegar”. Pero con el tiempo descubrimos que no es verdad, que siempre hay alguien que lo hará mejor.

Y por ello debemos rendirnos, evidentemente no. Como dice Isaac Singer "si vives diciendo que todo te saldrá mal, quizás te conviertas en profeta". Y no queremos ser profetas, tan solo seres humanos.

Y no debemos rendirnos por una razón, por una única y maravillosa razón. En algún lugar, en algún punto de este atribulado universo habrá una persona, una única persona que siempre estará convencida que nosotros somos los mejores, los más importantes, los únicos. Y, gracias a esa persona, finalmente no habrá nadie mejor que nosotros.

domingo, 15 de octubre de 2000

Entre siempre y jamás

Entre siempre y jamás

Entre siempre y jamás
el rumbo el mundo oscilan
y ya que amor y odio
nos vuelven categóricos
pongamos etiquetas
de rutina y tanteo

-jamás volveré a verte
-unidos para siempre
-no morirán jamás
-siempre y cuando me admitan
-jamás de los jamases
-(y hasta la fe dialéctica
de) por siempre jamás
-etcétera etcétera

de acuerdo
pero en tanto
que un siempre abre un futuro
y un jamás se hace un abismo
mi siempre puede ser
jamás de otros tantos

siempre es una meseta
con borde con final
jamás es una oscura
caverna de imposibles
y sin embargo a veces
nos ayuda un indicio

que cada siempre lleva
su hueso de jamás
que los jamases tienen
arrebatos de siempres

así
incansablemente
insobornablemente
entre siempre y jamás
fluye la vida insomne
pasan los grandes ojos
abiertos de la vida.

Mario Benedetti