lunes, 8 de octubre de 2007

Entre locos y cuerdos


El día 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental. Establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), tiene como objeto cambiar nuestra forma de ver a las personas que padecen enfermedades mentales.

Hace algunos años y para celebrar este día, el Ayuntamiento de Barcelona decidió organizar una fiesta en una de las plazas del barrio de Gràcia. Además de los consabidos discursos oficiales, había un aperitivo popular, música y baile.

Se congregaron numerosos vecinos del barrio y además una nutrida representación de enfermos ingresados en diferentes centros de salud mental y que, con motivo de la fiesta, disfrutaban de una jornada de libertad.

Lo mejor de la fiesta consistió en el permanente cruce de miradas que nos obsequiamos todos los asistentes. Allá, entremezclados e indistintos, no había absolutamente nada que nos diferenciara a unos de otros. Todas las miradas planteaban un único interrogante, “¿será uno de los locos?” No había respuesta posible. Aquel día aprendí que, vistos de cerca, no hay nada que nos separe a los cuerdos de los locos. Y que, como dice Goethe, “la locura, a veces, no es otra cosa que la razón presentada bajo diferente forma”.

6 Comments:

Anónimo opina...

Claro que somos iguales. Tanto como los que tienen úlcera de duodeno, o gota, o artritis...

Por abreviar, lo malo del grupo de las enfermedades psicóticas, es su leyenda negra. Y del grupo de las neurosis, su superficialización. Si no hay estigma físico, no hay sufrimiento. La falta de empatía de los "sanos" con los dos grupos, sigue siendo lo más evidente. Y lo más triste.

Seguimos sin entendernos en las diferencias. Como en el resto de las cosas.

Te echaba de menos.

Beso, Mint.

Anónimo opina...

Somos iguales, sí, o por lo menos deberíamos serlo y sentirlo. Creo que nos hace falta más conocimiento sobre esas enfermedades que siempre han sido tabú, pero que siempre han estado ahí y que seguirán estando. Besos

CRISTINA opina...

Entiendo tu mensaje, Mint, y desde ahí sí que somos iguales, por supuesto. Entiendo que quieres transmitir lo que tú siempre transmites, respeto y empatía hacia los demás.

Pero dicho ésto, no estoy de acuerdo contigo. El estar muy cerca de una persona enferma (y de otros que por circunstancias he conocido), te enseña que no, que no somos iguales. Pensar que sí los somos, que no nos diferenciamos (no estarían muy enfermos los de la fiesta), lleva a creer que no es tan grave el tema, que con un poco de ayuda y de comprensión ya está, que todos estamos un poco "locos".
Nada más lejos de la medicina y de la realidad. Las enfermedades mentales lo primero que requieren es el reconocimiento de lo "especiales" que son, por lo difíciles, por lo complejas en cuanto a medicación, por el sufrimiento extremo de quién las padece, por las consecuencias sociales.
Una persona enferma de verdad, ya lo creo que se distingue de un sano. Y a los de alrededor y al propio enfermo, nada nos disgusta más que el disimulo de los otros, la supuesta "normalidad"...

Uyyyy...que me estoy liando. Espero que me entiendas, aunque no me explique.
Sé que estamos hablando de lo mismo.
Y sí, quédemonos con el mensaje de respeto.

Un beso, Mint.

Anónimo opina...

hola, un gusto volver a leerte tras tanto tiempo
sin locos no existirian sanos

mint opina...

Respirando Nada que añadir, es justo lo que quería decir solamente que tu lo has hecho mucho más claro y sin tanta tontería como yo. Un beso muy grande.

María Muchas gracias por tu visita María, en todo nos hace falta más conocimiento. En todo. Un beso.

CRISTINA Celebro que entiendas lo que quería decir, porque seguramente lo he hecho muy mal y probablemente la última cita sobra. Lo único que quería expresar es la dificultad que encierra el reconocer y aceptar las enfermedades mentales, la nube de sospechas que encierran y el ehcho de que una persona enferma mental no es diferente a una persona de cualquier otro tipo de enfermedad y que un enfermo no es una persona diferente a un sano (me vuelvo a liar y lo voy a confundir muás todavía). Un beso muy grande y gracias.

pablo Y sin amigos como tu no existirían estas páginas. Un beso muy grande.

ReaLiTy BiTes opina...

Gracias por tu escrito mint, porque ante todo son personas, y no solo hay que ver el diagnóstico médico.
Y gracias por el comentario, respirando.

Saludos!